La ciencia y la subjetividad

Ciencia

Vamos a analizar la naturaleza del método científico, y la esencia de la ciencia misma.

 

Primero, es importante preguntarnos lo siguiente…

 

¿Qué es realmente la objetividad?

La objetividad se generó como un pensamiento filosófico preocupado por la búsqueda de la verdad.

 

La objetividad está vinculada con la realidad, o el realismo. La concepción del término viene de la palabra “objeto”, lo que demuestra una clara tendencia por observar hechos e individuos con especial atención.

 

Para que una persona alcance una perspectiva objetiva sobre un tema determinado, es importante que deje de lado sus emociones y prejuicios. En pocas palabras, ser objetivo es contemplar y estudiar las cosas con un grado de distanciamiento personal.

 

Entonces…

 

 

¿Qué significa la subjetividad?

La subjetividad es lo opuesto a la objetividad por tratarse de opiniones o ideas personales que puede tener cada persona respecto a un tema específico.

 

Por ejemplo, si alguien se encuentra analizando el comportamiento consumidor de un grupo de personas, para la ciencia es importante que muestre una estadística real al momento de entregar resultados. Esto último significa que no se deben mezclar los resultados de los análisis con los puntos de vista personales u opiniones que la persona que analiza el tema pueda tener sobre el consumismo.

 

Un estudio donde se presentan puntos de vista y opiniones personales se considera como subjetivo. El término mismo nos revela su propia naturaleza: “subjetivo” proviene de la palabra “sujeto” y, por ello, demuestra que el sujeto (quien estudia un tema o hecho) tiene mayor impacto sobre la investigación que el objeto de estudio.

 

Ahora es importante tener claro…

 

¿Qué es realmente la ciencia?

La ciencia es un sistema de aprendizaje que se centra en construir, acumular y distribuir conocimiento.

 

Esto quiere decir que la ciencia busca la verdad, es decir, un modo de explicar hechos, acontecimientos, comportamientos, etc., de una manera que pueda comprobarse por varios grupos de personas.

 

Si la ciencia representa la búsqueda de la verdad, entonces la siguiente pregunta resulta interesante:

 

 

¿La ciencia puede ser subjetiva?

Si consideramos que la ciencia busca alcanzar conocimientos verdaderos, entonces podemos decir que sí, efectivamente, la ciencia puede ser subjetiva.

 

La subjetividad, como corriente de pensamiento, es tan válida para explicar un conocimiento determinado como la objetividad. Después de todo, si doy mi punto de vista sobre un tema particular, ¿acaso no estoy diciendo también la verdad sobre lo que pienso?

 

Como consecuencia, es necesario considerar lo siguiente…

 

 

¿Qué significa “la verdad” para la ciencia?

El término “verdad” ha estado unido a la ciencia desde hace miles de años.

 

Desde la filosofía misma, en los tiempos de Sócrates y Platón, se celebraba al pensamiento filosófico como una corriente encargada de encontrar la verdad sobre todos los temas del mundo como el amor, la muerte, la vida, las matemáticas, la astronomía, y todo campo que se pudiera continuar explorando.

 

En el presente, la ciencia (que consiste mayormente en ciencias sociales como la historia, y ciencias naturales como la biología, la química, la medicina, entre otras) se basa en una forma de estudio denominado “método científico”.

 

 

¿A qué se le considera “método científico”?

El método científico está relacionado al empirismo. Este último, y para no abrumarlos de términos, significa que todo conocimiento debe basarse en la experiencia de estudio.

 

En pocas palabras, no se puede decir que se conoce algo si es que no se ha experimentado ni analizado debidamente.

 

Y, en comparación con tiempos pasados, hoy en día la ciencia es mucho más rigurosa al momento de reconocer hallazgos y descubrimientos en sus distintos campos. Para que alguien pueda descubrir un nuevo conocimiento en un campo específico, es necesario que pueda probarse más de una vez. Si el conocimiento en cuestión es imposible de contradecir, entonces es un conocimiento “verdadero”.

 

 

La ciencia y las preferencias

Pese a que muchas personas alrededor del mundo valoran a la ciencia por su objetividad y capacidad de encontrar la verdad (en comparación de las artes y otras ciencias sociales que admiten la inclusión de los puntos de vista), existe una corriente de ideas que niega que exista algo absolutamente objetivo.

 

Las mencionadas ideas expresan que la ciencia es, en realidad, más subjetiva de lo que se piensa. Y el modo en que se explica esta teoría es por medio de la siguiente consideración:

 

Un biólogo especializado estudia las funciones de la clorofila a cierta temperatura. Si le preguntáramos al biólogo por qué estudia las funciones de la clorofila y no los componentes del genoma humano, ¿cuál será su respuesta? Indudablemente, la respuesta será que estudia la clorofila porque es el tema que más le interesa. Todo científico especializado estudia un campo determinado porque le gusta, y porque le causa algún tipo de emoción o satisfacción.

 

Si este no fuera el caso, el biólogo de nuestro ejemplo estaría estudiando otro tema en particular. Entonces, podemos decir que un científico empieza a estudiar un tema porque le interesa; y por esto, la ciencia involucra también la subjetividad.

 

Toda investigación científica parte de un punto subjetivo de interés.

 

La ciencia no debería considerarse como una disciplina radical

Considerar que la ciencia solo debe realizarse bajo términos objetivos es limitarla y, finalmente, alejarla de su propósito final: la búsqueda de la verdad.

 

El término “verdad” es bastante amplio y, como seres humanos, nos guiamos por nuestras propias emociones e intereses. Por esta razón, es innecesario excluir la subjetividad de la ciencia; y es mucho más apropiado para el quehacer científico involucrar todas las rutas posibles de aprendizaje hacia el conocimiento.

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