VIDA EXTRATERRESTRE

Ciencia

 

 

 

Por Kevin Niezen

 

ES IMPORTANTE CONSIDERAR…

 

¿Dónde empieza el interés por la vida extraterrestre?

Si bien el ser humano ha demostrado una gran curiosidad por cuestiones que escapan a los límites de su realidad y amenazan con transgredir los conceptos básicos de la existencia, el interés moderno por los extraterrestres se inició durante los años treinta.

 

Ya existían indicios de que el ser humano podría haber realizado alguna especie de contacto con seres multidimensionales (podemos encontrar ejemplos en los grabados mayas, escritos y arte de la civilización egipcia, arte mediterráneo, entre otros). Muchos de los logros que las civilizaciones antiguas parecen haber alcanzado, al parecer sin contar con la tecnología necesaria para desarrollarlos, se suelen atribuir a una participación extraterrestre. Existen algunas opiniones sobre esto, por ejemplo, sobre nuestro querido Machu Picchu.

 

En los años treinta hubo un resurgimiento en el interés por la vida espacial; esto fue motivado por las investigaciones que los nazis realizaban en secreto durante la Segunda Guerra Mundial.

 

El interés por la vida extraterrestre no se desvaneció, sin embargo, con el fin de la guerra. Las décadas de los años cincuenta, sesenta y setenta trajeron consigo una miríada de teorías, especulaciones y proyectos centrados en la posibilidad de vida extraterrestre. Las tensiones entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, más allá de cuestiones espaciales y nucleares, también parecen haber involucrado la posibilidad de buscar objetos espaciales extraños (un claro ejemplo de esto fue lo que sucedió en Roswell Nuevo México en 1974).

 

 

AHORA SIGAMOS…

 

¿Qué es en realidad un extraterrestre?

Se le considera como “extraterrestre” a toda forma de vida que no se haya originado en el planeta Tierra. Las diferentes hipótesis de acuerdo a la naturaleza de estas formas de vida las describen como bacterias, parásitos, organismos sintientes y civilizaciones más desarrolladas que la nuestra tanto en tecnología como en el manejo de la mente y de las emociones.

 

¿Qué posibilidades hay de que existan extraterrestres en nuestro sistema solar?

Hasta ahora, si bien el ser humano no ha viajado físicamente a ningún planeta de nuestro sistema solar, las pruebas recogidas por varias naves exploradoras y el conocimiento que se tiene hoy en día de los diferentes planetas demuestran que la posibilidad de vida extraterrestre en nuestro sistema solar es escasa.

 

Repasemos las posibilidades de vida en algunos de los planetas:

Venus: si bien en un principio se consideró que Venus era bastante similar al planeta Tierra, las observaciones de las últimas décadas han revelado lo contrario. La superficie del planeta Venus es inhabitable, y cualquier forma de vida, por lo menos similar a la de la Tierra, perecería en su espacio inhóspito. Lo único que se cree posible es la existencia de bacterias y microbios debido a que la temperatura es similar a la de nuestro planeta.

 

Marte: una de las preguntas más comunes en el canon de la especulación científica es: ¿existe vida en Marte? Hoy en día se cree con mayor convicción que en algún momento de su historia Marte tuvo espacios con agua líquida.

 

Hace algunos años se especuló si la superficie de Marte podría ser habitable; lo que se sabe es que, debido a los lagos que parecen haber prevalecido sobre la superficie, la posibilidad de vida extraterrestre es altamente probable. Hasta la fecha, solo se ha comprobado que existen microbios en el agua de Marte. Varias misiones exploratorias de la NASA han intentado buscar fósiles en la superficie de este planeta, pero aún no han conseguido resultados alentadores.

 

Júpiter: En la década de los sesenta y setenta se consideraba que existían microorganismos en la atmósfera de Júpiter. Sin embargo, se ha comprobado que la intensa radiación y otras condiciones hostiles impiden la posibilidad de cualquier tipo de organismo extraterrestre en Júpiter.

 

¿Estamos buscando vida extraterrestre?

Si bien se conoce que los esfuerzos de la NASA y otras organizaciones espaciales por buscar extraterrestres son limitados debido a la poca disponibilidad de recursos y materiales, sí existen otro tipo de proyectos y organizaciones que invierten dinero y recursos en investigaciones extraoficiales. Un ejemplo de esto es el proyecto SETI, el cual monitorea la galaxia en busca de señales de comunicaciones electromagnéticas e interestelares.

 

Asimismo, otros esfuerzos se enfocan en la búsqueda del espectro de luz en las estrellas, pues se basan en la idea de que esto se proyectaría si una estrella fuese utilizada a modo de incinerador para basura y productos descompuestos de otras civilizaciones.

 

Algunos astrónomos prefieren buscar vida extraterrestre en planetas extrasolares. Desde el año 1992, se han descubierto por lo menos más de 2000 planetas extrasolares. Con las nuevas tecnologías y la promesa de mayores recursos en futuras décadas, se espera que el proceso de observación y monitoreo de planetas extrasolares aumente exponencialmente.

 

Y, por supuesto, también están las búsquedas populares, como el avistamiento de objetos extraños en el espacio de la atmósfera terrestre, la investigación sobre desaparición de personas a través de los años considerados como secuestros (abducciones) por parte de extraterrestres, fenómenos de luz, y descripciones de seres sintientes con características similares a las nuestras o enteramente distintas.

 

¿Podrá algún día el ser humano establecer contacto directo con seres extraterrestres?

Si es que no se ha hecho aún, es muy posible que en algún momento el ser humano entre en contacto con especies de otros planetas y galaxias.

 

Lo cierto es que este acontecimiento puede suceder en cualquier momento y ello significaría el final de muchas nociones e ideas religiosas, científicas y filosóficas que han definido al ser humano por varios siglos.

 

Considerar que no estamos solos en el universo es indudablemente un pensamiento inquietante y a la vez de esperanza y fe que, por el momento, no puede confirmarse científicamente.

 

En Bien de Salud consideramos que la posibilidad de vida más allá de nuestro planeta y de nuestra galaxia, más que una posibilidad, es una certeza de que compartimos el universo con otras especies. Y es fantástico considerar que, en una noche común mientras observamos las estrellas, algún ser vivo, acaso a millones de años luz de distancia, observa también el cielo de su planeta, preguntándose igual que nosotros si existen otros seres en algún lugar del universo.

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