ESTUDIO SOBRE LA LONGEVIDAD EN HUANCAVELICA

Cuerpo

Úrsula y Tatiana Sandoval

Antropólogas

PERÚ

 

 

Antes de desarrollar este tema, queremos agradecer especialmente la colaboración del Doctor José Luis Pérez-Albela, gracias a él pudimos viajar a Huancavelica para entrevistar a personas longevas del lugar. El apoyo que el Doctor Pérez-Albela ofrece a este tipo de investigaciones es de un valor incalculable, ya que hace posible la creación de conocimiento propio y peruano para los peruanos.

 

Se usa el término longevidad para referirse a cualquier individuo que tiene más de noventa años y que se encuentra activamente funcional. Existen escasas referencias antropológicas sobre la longevidad en los andes peruanos. Aquí nos enfocamos en las personas que alcanzan los cien años o más en condiciones de extrema pobreza y a quienes pudimos visitar en el campo, donde nos contaron sus modos de vida, su alimentación y el ejercicio que realizan.

 

Más de la mitad de los longevos y centenarios pobres del Perú se encuentran viviendo en los Andes pero muy especialmente en los Andes Centrales. ¿Acaso esta zona tiene algo en particular para que las personas que viven allí pasen los cien años?

 

 

Antecedentes históricos

Desde una perspectiva histórica sabemos que ciertas crónicas coloniales mencionan que existieron centenarios en el Perú a la llegada de los españoles. En el siglo XVII, el cronista español Bernabé Cobo en su en su crónica Historia del Nuevo Mundo, refiriéndose al altiplano, escribe:

 

… “Es la parte más sana del Perú y donde viven muchos hombres, en ninguna parte de este reino he visto menos enfermos ni mayor número de indios viejos de más de 100 años que se acordaban del tiempo de los reyes incas y de la entrada de los españoles”. Además nos dice: “Todos tienen buena dentadura y tan recia que les dura toda la vida...raras veces padecen de dolor de muelas ni corrimiento en ellas, y es raro el indio viejo a quien le falta la dentadura”.

 

En la crónica de Huamán Poma de Ayala se menciona a Mama Cora Ocllo, mujer del Inca Lloque Yupanqui que murió en el Cusco a la edad de 120 años. De la misma edad murió Mama Michay, coya de Inca Roca, Muchas de las coyas (reinas) descritas por Huamán Poma pasaron los cien años.

 

 

Estilos de Alimentación

Según los datos arrojados en las entrevistas, los longevos, desde el inicio de sus vidas se alimentaron comiendo productos propios de la chacra como mashua, oca, papa, chuño, olluco, haba, cebada, trigo, maíz, y de los animales que criaban, tales como alpacas, carneros y cabras. En los tiempos de su juventud no se utilizaban fertilizantes químicos en la agricultura, incluso, nos contaban que la gente sembraba sin guano, lo que denota la gran fertilidad que tenía la tierra.

 

Todos los entrevistados manifestaron que se comía de manera natural y recalcaron que los fideos, el atún, el aceite, son artificiales y muy procesados: “Todo era chacra antes, se comía morón, habas, mashua. Fideo no comíamos, de eso poco mamá”. Lo mismo se nos dijo sobre la leche: “De las vacas sacábamos, pero eso era anteriormente, ahora es de tarro nomás”. “Comían chuño, trigo, kiwicha, quinua, todo, no había fideos, no había azúcar, eso era poco, eso es malo, o sea, la comida ya es bien procesada actualmente”.

 

Patricia Quispe, centenaria de 104 años nos dice: “Comían sopa phatasqa (patasca) con aceros, hacían hervir con acero, comían su cancha y con su fiambre, con cancha de maíz, con queso de cabra. ¿Para qué comer fideos, arroz, pollo?”.

 

Mario del Río, centenario de 103 años, en excelentes condiciones de salud, migrante de Huancavelica, actualmente vive en Lima, nos cuenta sobre la alimentación: “Todo lo que hay ahora, eso no comía, yo no conocía fideo, atún, leche; yo conocí eso cuando era ya muchacho. Cuando mi papá venía y yo tenía 12 o 13 años, me llevaba de Huancavelica a la costa, allí ya comía fideos que parecía tripa de vaca; comía fideos de todo tamaño, largos, redonditos, yo me preguntaba ¿qué cosa es esto?, pero no le encontraba gusto, sin embargo no me caía mal, estaba joven, pues. En la sierra, mi mamá me daba mucha cebada molida con batán”.

 

A pesar de que los longevos y centenarios consumen en mayor medida una alimentación natural, mencionaron que mucho de lo que se consume hoy en día es una alimentación combinada, esto es, una alimentación natural junto con una alimentación procesada .

 

Benita Pérez Taipe, longeva en buen estado de salud de 96 años, nos dijo lo siguiente: “Pan, fideos, de todo un poco ahora”; pero nos comenta que ella misma, generalmente, se cocina sus propios alimentos”.

 

El agua que beben los longevos que viven en zonas rurales es de puquio. Los puquios son manantiales o fuentes de agua que se encuentran en medio de las montañas. Los familiares de los longevos van muchas veces a recolectar el agua de puquio. Sin embargo, observamos que no beben mucha agua; los líquidos que ingieren lo hacen mediante tés de plantas nativas como el paico y matico y mediante sopas. También toman chicha, pero esta bebida está reservada para las fiestas.

 

 

Ejercicio y desplazamiento físico

Las personas más longevas del mundo viven en entornos que los inducen a moverse naturalmente. Los Andes, al ser un entorno montañoso, propician que la gente camine mucho. Hemos observado a personas ancianas caminando cuesta arriba, cuesta abajo y casi siempre cargando algo sobre sus espaldas. Casi toda la vida de estos centenarios estuvo marcada por la labor en la chacra, por traer y llevar mercancía a distancias lejanas, llevando peso a cuestas. Las condiciones de pobreza también han obligado a estas personas a caminar para traer alimento y agua desde que eran niños. Se han acostumbrado a caminar toda su vida. Lo que vimos en el campo fue a ciertos longevos y centenarios desplazarse con relativa facilidad, apoyándose por lo general de un bastón. Los longevos de los Andes, si bien ya no pueden laborar como lo hacían antes en la chacra, eso no les ha impedido moverse con facilidad. Cuando caminan es para ir, por ejemplo, a una junta en la comunidad o para ir a la posta, también cuando van a comprar o incluso a vender en el mercado, y lo hacen casi siempre sin compañía. Podemos decir que los longevos y centenarios en Huancavelica viven una vida de relativa actividad e independencia.

 

 

Enfermedades más comunes en los longevos y centenarios

Queremos subrayar que al momento de hacer nuestro estudio de campo, se nos comentó que Huancavelica no cuenta con ningún médico geriatra. Se nos dijo también que los médicos que se ocupan de estos ancianos son, por lo general, practicantes.

 

Se nos informó que la enfermedad con mayor prevalencia es el cáncer al estómago, lo padecen los ancianos que viven en las ciudades, muchas veces abandonados y que tienen mucha dependencia de la economía, entonces cuando no tienen dinero no pueden comer, y cuando comen por lo general es comida chatarra, lo cual degrada su sistema digestivo. En cambio, los longevos que viven en zonas rurales y acompañados de sus familiares tienen mejores condiciones de salud. Sus hijos les cocinan en casa, consumen una dieta más natural y con alimentos de la chacra.

 

Queremos añadir a esto, que el médico oncólogo Raúl Velarde, director médico de la Liga Contra el Cáncer, sostuvo que es en la sierra donde el cáncer de estómago se presenta como el más común por una forma de comer: "Son las carnes que las ponen a la intemperie, les echan sales y las hacen secar, lo que nosotros conocemos como el charqui”. La Organización Mundial de Salud (OMS) ha advertido a través de un comunicado en el año 2015 que hay suficiente evidencia para relacionar la charcutería con el cáncer de colon. El consumo de cualquier tipo de carne que sea procesada mediante la salazón, el curado, la fermentación o el ahumado podría inducir al cáncer. La OMS no menciona explícitamente al charqui, pero de acuerdo a los médicos peruanos este cabe en la denominación de carne procesada.

 

 

 

Las Relaciones Sociales

Si bien la alimentación, el agua, y el ejercicio son factores claves en el proceso de envejecimiento saludable, subrayamos aquí la importancia, incluso mayor, de las relaciones sociales. Nuestra conversación con el Jefe de Pensión 65 en Huancavelica, Yackson Ynga sobre la situación del adulto mayor en Huancavelica mostró una faceta que, al menos en el Perú se ha descuidado mucho. A continuación reproducimos un extracto de lo que nos dijo Ynga:

 

“Ustedes saben, en la zona andina existe el tema de la comunidad, pero la comunidad o las comunidades campesinas también se vienen degradando con el pasar de los años. Anteriormente teníamos a los abuelitos como los sabios, como quienes guiaban, eran quienes estaban a la cabeza y tenían su consejo de ancianos para tomar decisiones sobre ciertas actividades que se realizaban. En la actualidad, las comunidades campesinas ya no funcionan así. Quienes han tomado la batuta son los que tienen la fuerza, que son los jóvenes que no saben nada, que no tienen experiencia, y a los abuelitos los han relegado, ¿por qué?, porque en esta sociedad la fuerza es importante y quienes participan de una comunidad son los que pueden hacer ayni” (ayni: ayuda comunal prestada en labores agrícolas, de construcción y de otros menesteres. Se remonta a tiempos incaicos).

 

Por eso creemos importante que no solo depende de que el gobierno siga implementando programas para los adultos mayores, la misma familia debe honrar a los abuelos, que sigan participando en las actividades del hogar, pero sobre todo, cambiar la creencia de que cuando uno se va haciendo mayor se van dejando de hacer cosas. Un ejemplo a imitar son los longevos y centenarios de la Isla de Okinawa en Japón que siguen laborando, cocinan sus propios alimentos, hacen jardinería y caminatas. Todo eso los mantiene fuertes, saludables y activos.

 

 

Conclusiones

El entorno natural y rural de alguna manera es propicio para alcanzar una longevidad sana y para llevar un ritmo de vida menos estresado y acelerado. El contacto con la tierra, el aire puro, el agua de puquio, levantarse y acostarse con el sol y el hecho de vivir en una zona de montañas, es posible que haya influido en la longevidad de estas personas fortaleciendo su biología. Creemos que es posible que el estilo de vida que llevaron desde pequeños, siendo éste más natural, ha ayudado a su sistema inmunitario a combatir ciertas enfermedades como la diabetes y la obesidad, dolencias de las que ahora cada vez más los jóvenes padecen.

 

Si bien es cierto que viven en zonas consideradas de extrema pobreza, ya que no cuentan con los servicios básicos de agua potable ni servicios de salud, esta situación no ha impedido que puedan llegar a tener una extrema longevidad. Con esto queremos decir que han sabido utilizar de manera eficiente sus propios recursos o lo que les proporcionaba su entorno, y a través de sus conocimientos tradicionales aprovechar lo que la naturaleza les proveía. Tal vez sea la última vez que veamos a una generación de longevos y centenarios hacer uso de su conocimiento tradicional ya que los hijos de estos longevos están completamente inmersos en la cultura moderna de las ciudades.

 

En este artículo hemos querido dar cuenta de que la pobreza no excluye la longevidad. Es cierto que en los países del primer mundo la cantidad de longevos y centenarios comprobados es mayor que en los Andes. También la calidad de vida es muy superior a la de las comunidades altoandinas; sin embargo, existe una población de longevos y centenarios andinos que tiene algo que contar sobre la longevidad. De todas maneras, consideramos importante continuar estudiando el fenómeno de la longevidad en condiciones de extrema pobreza ya que puede aportar muchas luces al proceso de envejecimiento. Los factores genéticos son muy importantes, pero las últimas investigaciones están considerando que los factores epigenéticos y el estilo de vida son determinantes en la forma de envejecer.

 

Nuestro estudio ha querido ofrecer una mirada antropológica y mostrar cómo se vive la longevidad en extrema pobreza en el Perú. Hemos empezado por la provincia de Huancavelica y eventualmente haremos un estudio comparativo con otras provincias andinas para seguir descubriendo los factores que propician la longevidad en los Andes del Perú.

 

 

Longeva de 96 años

 

 

 

 

Centenaria de 104 años

 

 

Centenaria de 102 años

 

 

Nonagenaria

 

 

Manos de nonagenaria

 

Créditos fotos de los longevos: Sebastián Rodríguez-Larraín

Créditos fotos de las autoras: Úrsula y Tatiana Sandoval

 

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