MAGNESIO Y ASMA

Cuerpo

 

 

 

 

Dra. Carolyn Dean

MD. ND.

ESTADOS UNIDOS

 

 

- Las investigaciones han demostrado que muchos pacientes con asma y otras enfermedades bronquiales tienen bajos niveles de magnesio.
- Muchos de los medicamentos que se usan para el tratamiento del asma causan pérdida de magnesio, como consecuencia, los síntomas empeoran.
- Los pacientes tratados con suplementos de magnesio, informaron una gran mejoría en sus síntomas.

 

 

El magnesio es un excelente tratamiento para el asma porque es un broncodilatador y antihistamínico natural. Tiene un efecto calmante en los músculos de los conductos bronquiales y en todo el cuerpo. Es cierto que la terapia con fármacos muchas veces puede salvar una vida; sin embargo, los fármacos no curan esta enfermedad.

 

Es importante que la persona que padece de asma elimine la causa de dicha enfermedad y, además, restaure el magnesio en su organismo para tratar esta condición.

 

Si un organismo carece de magnesio, el asma puede volverse crónica, especialmente si los múltiples factores que la producen no se eliminan; hasta el temor a una crisis de asma puede provocarla porque el componente emocional también es muy importante.

 

Durante décadas se han usado medicamentos antialérgicos con el fin de que el cuerpo no se perturbe por los alérgenos que la producen, pero muchas veces no hacen efecto, especialmente cuando la condición se debe a la deficiencia de un nutriente.

 

Según la Dra. Seelig, el tratamiento con fármacos para el asma como los betabloqueadores, cortisona y ventolin, son consumidores de magnesio, es decir, lo eliminan del organismo. Los efectos colaterales de estos fármacos incluyen una severa deficiencia de magnesio que puede resultar en arritmia y, en algunos casos, en la muerte súbita (1). La teofilina ocasiona pérdida de magnesio y la supresión de la actividad de la vitamina B6, necesaria para la función del magnesio. La prednisona elimina el magnesio, causa retención del sodio y de líquidos, suprime la vitamina D, y origina mayor excreción urinaria de zinc, de vitamina K y vitamina C (2).

 

En la niñez, el asma puede amenazar la vida; pero existen métodos seguros para tratar esta condición.

 

En un estudio europeo, a un grupo de niños cuya salud se había deteriorado a pesar de haber usado terapia con drogas convencionales, se les administró sulfato de magnesio por vía endovenosa. Comparando al grupo al que se le administró magnesio con el grupo al que se le dio un placebo, el del magnesio tuvo menos episodios clínicos de asma y un porcentaje bastante mayor de mejoría en la función pulmonar en un periodo de noventa minutos. No se observaron efectos colaterales significativos (3).

 

La Dra. Lydia Ciarallo, del Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Brown, trató 31 pacientes de asma entre los 6 y los 18 años de edad cuyos organismos se estaban deteriorando a causa de los tratamientos convencionales. A un grupo se le administró sulfato de magnesio y a otro grupo se le dio una solución salina, ambos por vía endovenosa. A los cincuenta minutos, el grupo que recibió magnesio tuvo un porcentaje mayor de mejoría en la función pulmonar, y fueron más los pacientes de magnesio que se retiraron del departamento de emergencias que del grupo de placebo que fue hospitalizado (4).

 

Otro estudio demostró la correlación entre los niveles de magnesio intracelular y los espasmos en los conductos aéreos. Los investigadores hallaron que los pacientes que tenían niveles bajos de magnesio intracelular tenían más espasmos bronquiales. Este descubrimiento confirmó no solo que el magnesio es útil en el tratamiento del asma al dilatar los conductos bronquiales, sino que la falta de magnesio era probablemente la causa de esta condición (5).

 

Un equipo de investigadores identificó la deficiencia de magnesio como algo muy común, encontrándolo en el 65% de un conjunto de personas asmáticas que se hallaban en cuidados intensivos y en el 11% de un grupo de pacientes asmáticos con tratamiento ambulatorio. Estos investigadores respaldaron el uso de magnesio para ayudar a prevenir los ataques de asma.

 

El magnesio tiene diversas acciones anti-asmáticas: como un antagonista del calcio, relaja las vías aéreas y los músculos suaves, y dilata los pulmones. También reduce la inflamación de las vías aéreas, inhibe los químicos que causan los espasmos, e incrementa las sustancias anti- inflamatorias como el óxido nítrico (6).

 

El mismo estudio estableció que una baja ingesta de magnesio en la dieta está asociada con problemas en el funcionamiento pulmonar, hiperactividad bronquial, y un mayor riesgo de padecer respiración dificultosa. El estudio incluyó a 2,633 adultos seleccionados al azar entre los 18 y 70 años de edad. La ingesta dietética de magnesio fue calculada por medio de un cuestionario de frecuencia alimenticia; también se evaluaron la función pulmonar y la tendencia alérgica. Los investigadores concluyeron que un bajo consumo de magnesio puede estar implicado tanto con el asma como con la enfermedad crónica obstructiva de las vías respiratorias.

 

DIETA

Evitar el azúcar. Limitar la carne roja y los lácteos. Estos alimentos contienen sustancias que aumentan la inflamación en el organismo. Lo aconsejable es aumentar el consumo de vegetales amarillos y de vegetales de hojas verdes que contienen sustancias que inhiben la inflamación. También es importante incrementar el consumo de semillas y nueces, aceite de linaza, y nuez de nogal para reducir la inflamación. Ingieran uvas; la cáscara contiene quercetina, sustancia que previene la liberación de histamina e inhibe la acción que originan los productos que causan inflamación.

 

Ayuno líquido. Ingieran polvo de una proteína terapéutica de suero, una bebida verde y/o fresca, jugos orgánicos y fibra durante tres días. Luego de terminar el ayuno líquido, sigan una dieta vegetariana durante cuatro días.

 

Eviten comer los mismos alimentos diariamente. Esto los ayudará a eliminar las posibles alergias alimentarias. Los huevos, mariscos, y maníes generalmente causan reacciones alérgicas de inmediato. La leche, el chocolate, el trigo, y los colorantes causan reacciones alérgicas retardadas. Revisen cuidadosamente las etiquetas y pregunten en los restaurantes donde vayan a comer para que eviten ingerir durante tres días incluso cantidades pequeñas de alimentos que les puedan causar alergias.

 

Eviten ciertos medicamentos. La aspirina y los antiinflamatorios no esteroides (ibuprofeno), pueden causar reacciones alérgicas.

 

Vivan en ambientes libres de posibles agentes alérgenos. Eviten las alfombras de pared a pared y los cojines de plumas. Reemplacen y/o limpien frecuentemente los filtros del aire acondicionado. Usen productos de limpieza naturales y eviten los que contengan químicos agregados. Limpien sus casas con aspiradoras especiales para eliminar agentes alérgenos.

 

 

SUPLEMENTOS PARA EL ASMA

 

Magnesio: 300 mg dos veces al día

 

Vitamina B6: 50 mg dos veces al día

 

Vitamina C: 1 – 2 g al día

 

Vitamina E mezclada con tocoferoles: 400 UI al día

 

Quercetina: 500 mg tres veces al día

 

Selenio: 250 mcg (microgramos) al día

 

Aceite de linaza: 1 – 2 cucharadas al día

 

Probióticos: 2 cucharadas. Una en la mañana y otra en la noche

 

 

Referencias:

1. Seelig M, “Consequences of magnesium deficiency on the enhancement of stress reactions; preventive and therapeutic implications (a review)” J Am Coll Nutr, vol 13, No 5, pp 429-446. 1994.

 

2. Physicians´ Desk Reference, 56th ed., Medical Ecnomics, Oradell, NJ. 2002.

 

3. Gurkan F et al., “Intravenous magnesium sulphate in the management of moderate to severe acute asthmatic children nonresponding to conventional therapy”. Eur J Emerg Medicine, vol. 6, No 3, pp. 201-205. 1099.

4. Ciarallo L et al., “Intravenous magnesium therapy for moderate to stevere pediatric asthma: results of a randomized, placedo-controlled trial” J Pediatr, Vol. 129, pp 809-814. 1996

 

5. Dominguez Lj et al., “Bronchial reactivity and intracelular magnesium: a posible mechanism for the bonchodilating effects of magnesium in asthma” Clin Sci (Colch), vol. 95, No 2, pp. 137-142. 1998.

 

6. Britton J, “Dietary magnesiym,lung function, wheezing and airway hiperreactivity in random population simple” Lancet, vol 344, pp 357-362. 1994.

 

web: es www.carolyndean.com

 

Nota: Carolyn Dean es doctora en medicina, naturópata, activista, ambientalista, acupunturista, homeópata, y amplia conocedora del uso de hierbas en medicina, nutricionista clínica, escritora, investigadora e inventora. El enfoque de su práctica médica, desde su inicio en 1979, ha sido enseñar a las personas acerca de las opciones naturales que existen y las elecciones que pueden tomar para lograr una salud óptima.

 

 

NOTA EDITORIAL: El Dr. Pérez-Albela nos comentó que en una oportunidad estuvo en el Hospital Almenara visitando a un paciente; el neumólogo que atendía al mencionado paciente le refirió que ahora sí estaba convencido de los beneficios del Magnesol ya que actualmente están usando sulfato de magnesio para las crisis de asma porque actúa más rápido que la cortisona, sin los efectos colaterales que ésta conlleva. El Dr. Pérez-Albela también nos señaló que desde hace poco tiempo se aprobó el uso del sulfato de magnesio dentro del protocolo médico.

 

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