MOLNUPIRAVIR: UN ANTIVIRAL QUE PODRÍA ELIMINAR EL COVID-19 DEL ORGANISMO EN 24 HORAS

Cuerpo

 

Desde la llegada del SARS COV-2 y la pandemia mundial que dicho coronavirus ha ocasionado durante todo el año 2020, y que aún sigue causando estragos a nivel mundial, la comunidad científica internacional no ha descansado en la búsqueda de un tratamiento para combatirlo.

 

Son muchos los ensayos médicos que se han estado desarrollando en el mundo científico desde que comenzó la pandemia, con el objeto de crear las vacunas o tratamientos capaces de curar el SARS COV-2, pero lamentablemente, las vacunas que se pudieran crear, no tendrán la garantía suficiente de una solución verdadera para detener el virus, ya que estas en tal caso ayudarían a desarrollar inmunidad al virus del cual se ha recibido la vacuna, pero no protegerá de mutaciones futuras ni prevendrá la transmisión continua del mismo.

 

Sin embargo, entre esos ensayos médicos, uno en particular ha causado gran interés en la comunidad científica mundial desde el pasado 3 de diciembre de 2020, y es el estudio científico que está siendo desarrollado por investigadores del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Estatal de Georgia, Estados Unidos, que no se trata de una vacuna, sino de un medicamento antiviral activo por vía oral, conocido con el nombre de Molnupiravir (científicamente llamado MK-4482/EUDD-2801), el cual ya había sido desarrollado para tratar la influenza. El estudio fue publicado en dicha fecha en la revista Nature.

 

Tal investigación sobre el Molnupiravir desarrollada en Giorgia, se ha basado en la necesidad de interrumpir las cadenas de transmisión para frenar la pandemia, hasta que surja la inmunidad en la población. Para el estudio preclínico, se administró el antiviral en especies animales, específicamente en hurones infectados de COVID-19, por tener un modelo de transmisión muy similar al de los humanos de edad joven; y sus resultados fueron sorprendentes, pues fue capaz de inhibir el virus en 24 horas, logrando evitar que los animales sanos que estuvieron en contacto con los infectados, se contagiaran del virus; siendo así, el primer tratamiento oral que ha sido capaz de inhibir o reducir en un alto porcentaje, la carga viral que ha ingresado al cuerpo, logrando bloquear la transmisión del COVID-19 rápidamente, lo que se traduce en una interrupción de la cadena de transmisión.

 

Dado que una partícula del coronavirus se multiplica y crea múltiples copias en el organismo cuando ingresa en él, es por lo que utilizaron este antiviral, pues es capaz de disfrazarse como si se tratara de un molécula nucleósido, que es la que necesita el SARS COV-2 para replicarse, lo cual hace que se creen copias defectuosas, reduciendo y destruyendo así la carga viral.

 

Al tratarse de un fármaco oral activo que ya ha sido desarrollado para otras patologías, implica un valioso ahorro de tiempo y una oportunidad para avanzar más rápidamente en las pruebas, puesto que solo es necesario la prueba de su seguridad y eficacia sobre el virus actual sin tener que desarrollar la medicina desde el principio; sin embargo, este tratamiento farmacológico se encuentra actualmente en los ensayos clínicos de las fases II y III, mediante el suministro de “tres dosis diferentes cada 12 horas durante cinco días en pacientes con COVID-19”, fases que definirían los resultados definitivos; y de ser positivos como se espera, existen altas probabilidades de que se encuentre disponible incluso antes de que se obtenga la vacuna definitiva, lo cual representaría una gran esperanza para combatir la tragedia mundial en la que hemos estado sumergidos durante casi un año, pues se trata de una simple pastilla que podrí ingerirse desde la comodidad del hogar sin tener que acudir al hospital, y con altas expectativas de reducir la gravedad de la infección en los infectados con el COVID-19, haciendo “más corto el período de infección”, pudiendo dejar de ser infecciosos en un plazo de 24 a 36 horas, lo cual representaría una drástica reducción de la transmisión del virus.

 

Sin embargo, es esencial destacar que este fármaco antiviral que fue creado para tratar el virus de la influenza, ha presentado algunas posiciones controversiales derivadas de los riesgos presentes en fármacos similares, los cuales han mostrado  propiedades muta génicas; pero a este respecto, la investigación científica publicada, afirma que el tratamiento en fase de pruebas en animales, no causó ningún efecto adverso fenotípicamente manifiesto, manteniéndose en los rangos de valores normales, los recuentos de glóbulos blancos y plaquetas, aunado a que en la investigación se realizaron cálculos exhaustivos de dosificación del medicamento en hurones, lo que “representa una estimación conservadora de una dosis equivalente segura para humanos basada en toda la información disponible”.

 

No obstante, sin duda alguna habrá que esperar a que este medicamento haya culminado todas sus fases de ensayos clínicos y con resultados exitosos, para poder tener la evaluación necesaria sobre su administración segura y sin efectos adversos en el ser humano; pero, mientras el mundo científico hace lo suyo por encontrar la cura al problema, nosotros debemos hacer lo propio, y seguir manteniendo las medidas de bioseguridad que constituyen nuestro mejor mecanismo de protección, así como una sana alimentación, ejercicio físico, ingerir una dieta rica en vitaminas, minerales, y una actitud positiva ante la vida, para elevar el sistema inmunitario, para evitar la posibilidad de que el virus ingrese y se   multiplique en el organimso.

 

 

Fuentes de información:

nortecorrientes.com

nature.com

dw.com

prensa-latina.cu

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11/01/2021

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