EDUCACIÓN PRENATAL, EDUCACIÓN PARA LA PAZ - Parte II

Mente

 

 

 

P.B.D.S.: ¿Cuáles son las pautas básicas que recomiendas para prepararse antes, durante y después de la gestación?

C.C.: Para las personas adultas que ya se están planteando tener un hijo y no han tenido hábitos de vida muy saludables, les recomendaríamos prepararse al menos un año o como mínimo seis meses antes de concebir. En este sentido, es muy importante hacer llegar a los adolescentes esta información, dado que ellos son los padres y madres del futuro, porque así tendrán tiempo para prepararse de manera eficiente, procurándose una salud física y, también mental y emocional óptima. Si comienzan a prepararse desde ya, cuando llegue el momento de la concepción, estarán listos para traer un nuevo ser al mundo en las mejores condiciones de salud.

 

En el aspecto de la salud física: Llevar una alimentación sana, lo más natural y variada posible, que contenga todos los nutrientes de manera equilibrada y que esté lo menos contaminada posible. Además, la preparación para la salud implica también realizar ejercicio físico y eliminar las sustancias tóxicas como el alcohol, tabaco y todo tipo de drogas; en resumen, que el cuerpo esté lo más desintoxicado posible para que en el momento de la concepción inscribamos en esa primera célula que se va a crear, una buena salud física.

 

En la salud emocional: Sería conveniente intentar liberar todo lo negativo que hay en nuestro interior: bloqueos, traumas, miedos, situaciones que nos han generado odio, agresividad, o mucha violencia interna; una herramienta muy sencilla y poderosa para liberar lo negativo es el perdón hacia uno mismo y hacia los demás. También podemos abrirnos a cultivar las emociones positivas como la comprensión, la compasión, la solidaridad, la generosidad, la bondad, y empezar a practicarlas diariamente.

 

En cuanto al mundo mental: Podemos empezar, si aún no lo hago, a practicar el pensamiento positivo. Cambiar los “N0” por “SÍ”. En lugar de decir “no puedo” afirmar que “sí puedo”, en lugar de pensar “la vida está llena de problemas, no puedo superarlos” cambiarlo por “en la vida hay problemas pero son pasajeros y puedo superarlos”… de esa manera iremos adquiriendo la capacidad de resiliencia, esta palabra que ahora está muy de moda y que significa que ante determinadas situaciones hay que tener la capacidad de adaptarse y reaccionar de manera adecuada para sacar el mayor beneficio posible por más dura que sea la prueba que nos esté tocando vivir.

 

En el momento de la concepción: El consejo básico y fundamental es que sea un acto de amor consciente, porque así, esa primera célula que se creará y que comenzará a formar al bebé (está comprobado científicamente que las células tienen la facultad de grabar información y transmitirla al resto del cuerpo), grabará “amor” con lo cual aquí empezamos a educar, sobre esta base sólida al nuevo ser. También se puede introducir una idea, que puede ser el pensamiento que estuvimos acariciando antes de la concepción y que éste, esté presente en el momento de la concepción, pensar que vamos a traer un ser magnífico al mundo, un ser que vendrá adornado con las mejores cualidades, que será bondadoso, amoroso, pacífico, solidario, generoso y empático; que será realmente una bendición para la familia, para todas las personas con las que tenga contacto, y para toda la humanidad; entonces, seguimos inscribiendo en esa primera célula y continuando con la educación en valores universales del nuevo ser.

 

En cuanto al periodo de La Gestación

Hay una frase que la resume bien: “Todo lo que la madre vive, lo vive el bebé”, si entendemos esa frase, ya lo comprendimos todo. Por eso es muy importante que todas las personas que rodean a la madre durante la gestación procuren su bienestar, que le brinden comprensión, apoyo y cariño, porque todo lo que ella vive, como ya lo dijimos, lo vive el bebé, y desde allí ya estamos educándolo en salud y bienestar.

 

Los pensamientos y sentimientos también se inscriben a nivel celular, así que es conveniente que la madre mantenga un buen estado de pensamientos y sentimientos positivos. Aunque sabemos que es imposible estar las veinticuatro horas del día en un estado positivo de pensamientos y sentimientos, si la madre sabe esto, tratará de cambiar los pensamientos negativos para evitar transmitírselos al bebé.

 

Si durante la gestación se diera el caso de que ocurriera un acontecimiento adverso como un accidente de un familiar o quizás una muerte que no esperábamos de alguien cercano, es natural que se pueda generar mucha tristeza y dolor, pero sabiendo que el bebé puede absorber estos sentimientos, podemos hablarle al bebé y decirle que estamos pasando por unos momentos difíciles, pero que lo que está ocurriendo no tiene nada que ver con él, que es algo que les está pasando a mamá y a papá, que es transitorio y que ellos están muy contentos de que venga a la familia porque lo aman muchísimo. De esta manera, el bebé no lo hará suyo e irá comprendiendo, al mismo tiempo, que en la vida se pasa, a veces, por dificultades, pero que todo se puede superar. De paso vamos fortaleciendo su carácter. Es importante señalar que el Dr. Alfred Tomatis, pionero en audición fetal, realizó varias investigaciones sobre el tema que confirman que definitivamente el feto oye dentro del útero materno, incluso desde antes de que el oído alcance su total funcionalidad.

 

El papel del padre durante la gestación también es un tema importantísimo y fundamental. De hecho, existen varios estudios que afirman que lo que el padre siente hacia la madre y hacia el bebé es trascendental para que el embarazo llegue a buen puerto. Un proverbio chino dice: “Que si bien la madre lleva al hijo, le corresponde al padre llevar a la madre y al hijo”.

 

Otro aspecto importante en el proceso de gestación es que la madre evite el estrés porque es muy nocivo para el desarrollo fetal en general y particularmente para el desarrollo cerebral del futuro bebé. Esto también está demostrado científicamente. Entonces, la madre debe procurar estar en el mayor estado de tranquilidad y tomarse las cosas con calma durante los nueve meses de espera, incluso en su trabajo, si tiene que seguir realizándolo. Evidentemente podemos pasar por momentos de estrés, eso no le afectará al bebé, siempre y cuando no sea un estrés constante, crónico, el estrés continuo sí es terriblemente negativo, como también lo son la tristeza o cualquier sentimiento de infelicidad crónicas.

 

La madre debe nutrirse de belleza durante la gestación. Igual que se nutre de alimentos físicos, es importante nutrirse en otros planos, un alimento importante es el amor por la belleza, todo esto crea estados elevados que proporcionan bienestar, alegría y armonizan. El contacto con la naturaleza es básico y fundamental, que camine, que pasee por el campo, la playa, la montaña, jardines… que contemple la belleza, las formas y colores de las flores… que haga respiraciones profundas porque ese oxígeno puro le llegará también al bebé y oxigenará sus células; que observe colores armoniosos, esculturas bellas y obras de arte en general que inspiren emociones sublimes. Es importante también qué tipo de música escucha durante la gestación. Son aconsejables la música clásica, suave, de relajación, armoniosa, alegre, que la hagan sentir relajada, inspirada, el bebé también escuchará esta música inspiradora y le traerá paz y sentimientos de armonía y relajación. Evitar las músicas muy fuertes y disonantes, tipo rock, heavy, tecno… son muy agresivas para el delicado organismo en formación del bebé. El tema de la música y los bebés también está muy investigado. La doctora Michel Clements, es un referente en este campo, entre otros.

 

P.B.D.S.: Todo lo que nos has comentado es tan cierto como hermoso; según nos mencionaste, estas prácticas eran comunes desde épocas ancestrales, ¿por qué crees que se fue perdiendo este valioso conocimiento?

C.C.: Existe mucha información documental que señala que estas prácticas ya se usaban en culturas milenarias como en la India, la China, en la cultura Amerindia, en África, en Grecia, etc.

 

Una de las causas principales de la pérdida de este conocimiento podría ser porque a partir del siglo XVIII empieza el desarrollo de la ciencia y de la tecnología, separada de la parte espiritual que quedó restringida a las diferentes prácticas religiosas. Entonces, se le da la primacía al intelecto, es la época del triunfo de la razón, del desarrollo de la ciencia y la tecnología y estas ideas ancestrales quedaron soterradas y se fueron perdiendo, al mismo tiempo que nos fuimos olvidando y separándonos de la naturaleza, pasando el beneficio económico y el dinero a primer plano y dejando al ser humano y a la naturaleza relegados a un segundo plano.

 

A principios del siglo XX hay filósofos y pedagogos, como Rudolf Steiner, Peter Deunov, Omraam Mikhaël Aïvanhov, que empiezan a destacar en sus escritos la importancia de la Educación Prenatal para el bien del nuevo ser y de la sociedad en general, hablando de la necesidad de los padres de prepararse antes de la concepción, durante la concepción y la gestación, como claves fundamentales para la transformación de la humanidad. Entre principios de siglo y la década de los 70, hay, aquí y allá, distintos investigadores que seguirán demostrando la importancia de la etapa prenatal, creándose en 1970: La Sociedad Internacional de estudios sobre psicología prenatal (ISPP) y después la (APPPAH) Asociación americana de psicología pre-y perinatal.

 

Y a partir de esta década de los 70 van a seguir desarrollándose, de manera ininterrumpida hasta nuestros días, las investigaciones científicas y psicológicas que continuarán evidenciando y demostrando estos conocimientos ancestrales.

 

P.B.D.S.: Digamos que existe un gran grupo de personas que se interesa por esta información, pero ¿qué hacemos con el grupo restante que no es receptivo a este conocimiento de vida? Se considera que para que exista un cambio radical deberíamos ser mayoría, ¿cuál crees que sería la solución a este problema?

 

C.C.: Pues haciendo exactamente lo que estamos haciendo ahora, es decir, difundiendo, a través de todos los medios posibles la información que abra las puertas de las conciencias hacia otros niveles de conocimiento, para que también las puertas de los diferentes gobiernos y organismos internacionales sean permeables a adoptar, difundir y promover esta fase de la educación humana, como la base de la transformación integral de la sociedad y conducirnos a niveles de convivencia basados en los valores morales. Hemos dado conferencias en España, en Suiza, en Colombia, y ahora en Perú y concretamente en estos dos últimos, siempre hemos sentido una gran apertura de los medios académicos superiores a adoptar y enriquecer estos conocimientos. También actuamos en los colegios, ya sea a través de conferencias con alumnos y educadores, con psicólogos, con las asociaciones de padres, así como con las personas vinculadas con el campo de la salud o con el campo de la maternidad. Aunque una sola persona escuche la conferencia, estamos seguros que le pasará esa información a su hija, a su vecina, a sus amigos y amigas etc., generándose, de esta manera, un efecto multiplicador. Existe mucha información en internet, en libros, solo se necesita tener la voluntad de buscar. Nuestra página web es www.anepeducaciónprenatal.org allí pueden encontrar información sobre educación prenatal y también contamos con bibliografía recomendada que pueden consultar.

 

En resumen, repito, la única forma es difundir, difundir y difundir, y poco a poco haremos que los medios de comunicación se interesen en el tema, surgirán entrevistas en radio, televisión, etc., que ya están realizándose en diferentes lugares, afortunadamente, como en España y Perú. Creo que esas son algunas maneras posibles en que ANEP puede expandir este conocimiento a nivel mundial. Y el otro es el de la formación de todas las personas y profesionales, que desde sus diferentes ámbitos puedan difundir y multiplicar la información.

 

Me preguntas ¿qué hacemos con las personas que no se interesan con este tema? pues creo que como todo lo que al principio resulta nuevo, necesita su tiempo, unas ciertas dosis de paciencia, confianza y seguir avanzando en la difusión. Naturalmente habrá algunos más curiosos que otros, que son los que se acercan, pero no importa, esos pocos, si salen satisfechos, irán comentando e informando a las personas que conocen sobre lo que escucharon y así se irá extendiendo el conocimiento poco a poco, y cada vez serán más y más personas las que se sumen para aplicarlo. La labor de los pioneros siempre es la más difícil, la más ardua, pero hay que seguir sin desánimo constantemente adelante. A lo largo de la historia siempre ha sido así, los comienzos siempre suponen mucho esfuerzo, porque hay una gran inercia en la mayoría de las personas, las cuales se sienten más cómodas con lo conocido y aprendido. Al principio les cuesta asimilar lo nuevo, pero también podemos constatar, afortunadamente, como poco a poco las ideas acaban abriéndose paso por su propio peso.

 

 

NOTA EDITORIAL: Les recomendamos leer la tercera y última parte de esta extraordinaria entrevista…

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