MEDITACIÓN PARA ALCANZAR EL YO INTERIOR

Mente

Eckhart Tolle

Maestro espiritual

ALEMANIA

 

Existen muchas puertas para llegar a la meditación y una de ellas, el “Ahora ", que puede considerarse la puerta principal. Es un aspecto esencial de todas las demás, incluidos el cuerpo interior. No podemos estar en nuestro cuerpo sin estar intensamente presente en el Ahora. El destacado espiritualista Eckhart Tolle nos explica cómo lograrlo:

 

 

Para lograr entrar profundamente en el cuerpo debemos meditar. Una meditación no necesita durar mucho tiempo, diez o quince minutos serán suficientes. Asegúrese primero que no haya distracciones. Siéntese en una silla, pero no se recueste. Mantenga la columna derecha. Hacer eso lo ayudará a permanecer alerta. Alternativamente, escoja su posición favorita para la meditación. Asegúrese que el cuerpo esté relajado. Cierre los ojos. Respire profundamente. Sienta que está respirando hasta la parte baja del abdomen. Observe cómo se expande y contrae ligeramente con cada inhalación y exhalación. Después hágase consciente de todo el campo de energía interior del cuerpo. No piense en ello, siéntalo. Al hacer esto, usted recupera conciencia sobre la mente. Si le sirve de ayuda, use la visualización de la "luz".

 

Cuando usted pueda sentir el cuerpo interior claramente como un campo único de energía, suelte cualquier imagen visual, si es posible, y concéntrese exclusivamente en la sensación. Si puede, abandone también cualquier imagen mental que pueda tener del cuerpo físico y lleve su atención aún más profundamente a esa sensación. Hágase uno con ella. Mézclese con el campo de energía de modo que ya no se perciba una dualidad entre el observador y lo observado, entre usted y su cuerpo. La distinción entre lo interior y lo exterior también se disuelve, así que ya no hay cuerpo interior. Ha trascendido al cuerpo.

 

Permanezca en este reino de puro Ser por el tiempo que se sienta cómodo; hágase consciente de nuevo del cuerpo físico, de su respiración y de sus sentidos físicos y abra los ojos. Mire lo que lo rodea durante unos minutos meditativamente y continúe sintiendo el cuerpo interior mientras lo hace.

 

Tener acceso a ese reino sin forma es verdaderamente liberador. Es vida en su estado indiferenciado, anterior a su fragmentación en la multiplicidad. Podernos llamarlo lo No Manifestado, la fuente invisible de todas las cosas, el Ser que hay en todos los seres. Es un reino de profunda quietud y paz, pero también de alegría e intensa lividez. Siempre que usted está presente, se vuelve en alguna medida "transparente" a la luz, a la pura conciencia que emana de esta fuente. Usted también se da cuenta de que la luz no está separada de lo que usted es, sino que constituye su misma esencia.

 

EL SILENCIO

¿Oye aquél perro que ladra en la distancia? ¿O a ese gato que pasa? Escuche cuidadosamente. ¿Puede sentir la presencia de lo No Manifestado en eso? ¿No puede? Búsquelo en el silencio del que surgen los sonidos y al que los sonidos retornan. Preste más atención al silencio que a los sonidos. Prestar atención al silencio exterior crea silencio interior: la mente se vuelve tranquila. Se está abriendo una puerta.

 

Todo sonido nace del silencio, acaba en silencio y durante su tiempo de vida está rodeado de silencio. El silencio permite Ser al sonido. Es una parte intrínseca, pero no manifestada de todo sonido, de toda palabra. Lo No Manifestado está presente en este mundo como silencio. Por eso se ha dicho que nada en este mundo se parece tanto

a Dios como el silencio. Todo lo que usted tiene que hacer es prestarle atención. Incluso durante una conversación, hágase consciente de los espacios entre las palabras, los breves intervalos de silencio que hay entre las frases. Mientras hace eso, la dimensión de quietud crece interiormente a la vez. Usted ha entrado en lo No Manifestado.

 

EL ESPACIO

Lo mismo que el sonido no puede existir sin silencio, nada puede existir sin la nada, sin el espacio vacío que permite ser. Todo objeto físico o cuerpo ha surgido de la nada, está rodeado de nada y eventualmente retornará a la nada. No solo eso, sino que incluso dentro de cada cuerpo físico hay más “nada” que “algo”.

 

Los físicos nos hablan de que la solidez de la materia es una ilusión. Incluso la materia aparentemente sólida, incluyendo su cuerpo físico, es casi un ciento por ciento espacio vacío; vastas son las distancias entre cada átomo comparadas con su tamaño. Es más, incluso en el interior de cada átomo hay, sobre todo, espacio vacío. Lo que queda es más parecido a una frecuencia vibratoria que a partículas de materia sólida, más como una nota musical. Los budistas han sabido esto desde hace 2,500 años. “La forma es vacío, el vacío es forma”, afirma el Sutra del Corazón, uno de los textos budistas antiguos mejor conocidos. La esencia de todas las cosas es el vacío.

 

Lo “No Manifestado” no solo está presente en este mundo como silencio; también impregna todo el universo físico como espacio, interior y exteriormente. Esto es tan fácil de que pase desapercibido como el silencio. Todo el mundo presta atención a las cosas que hay en el espacio, ¿pero quién presta atención al espacio en sí mismo? Usted parece querer decir que el "vacío" o la "nada" no es simplemente nada, que hay alguna cualidad misteriosa en ello.

 

¿Qué es esa nada?

No se puede hacer una pregunta así. Su mente está tratando de convertir la nada en algo. En el momento en que usted la convierte en algo, pierde su significado. La nada –el espacio- es la apariencia de lo “No Manifestado” como un fenómeno externo en un mundo percibido por los sentidos. Eso es todo lo que uno puede decir sobre ella, e incluso así, es una especie de paradoja. No puede usted hacer un doctorado en “nada”. Cuando los científicos estudian los espacios, generalmente los convierten en algo y por lo tanto pierden completamente su esencia. No es sorprendente que la última teoría

diga que el espacio no es en absoluto vacío, que está lleno de algún tipo de sustancia. En cuanto usted tiene una teoría, no es demasiado difícil sustentarla, al menos hasta que aparece otra teoría. La “nada” solo puede convertirse en una puerta hacia lo No Manifestado si usted no intenta atraparla o comprenderla.

 

¿No es eso lo que estamos haciendo aquí?

Absolutamente no. Le estoy dando indicadores para mostrarle cómo puede traer la dimensión de lo “No Manifestado” a su vida. No estamos tratando de comprenderlo. No hay nada que entender.

 

El espacio no tiene "existencia". "Existir" literalmente significa "perdu-rar". Usted no puede comprender el espacio porque no perdura. Aun-que en sí mismo no tiene existencia, permite que todo lo demás exista. El silencio tampoco tiene existencia, lo mismo que lo “No Manifestado”. Así pues ¿qué ocurre si usted retira su atención de los objetos del espacio y se hace consciente del espacio mismo? ¿Cuál es la esencia de este cuarto? Los muebles, los cuadros y lo demás están en el cuarto, pero no son el cuarto. El suelo, las paredes y el techo definen el límite del cuarto, pero no son el cuarto tampoco. Entonces ¿cuál es la esencia del cuarto? El espacio, por supuesto, el espacio vacío. No habría "cuarto" sin él.

 

Puesto que el espacio es "nada", podemos decir que lo que no está es más importante que lo que está. Así pues, hágase consciente del espacio que lo rodea. No piense en él. Siéntalo. Preste atención a la "nada". Mientras hace eso, ocurre un cambio de conciencia dentro de usted. Esta es la razón: el equivalente interior de los objetos en el espacio, tales como los muebles y las paredes, son los objetos de su mente: los pensamientos, las emociones y los objetos de los sentidos. Y el equivalente interior del espacio es la conciencia que permite a los objetos de su mente ser, lo mismo que el espacio permite ser a todas las cosas. Así que si usted retira la atención de las cosas - objetos en el espacio-, automáticamente retira la atención de los objetos de la mente. En otras palabras: no puede pensar y ser consciente del espacio o del silencio, por esta razón. Al hacerse consciente del espacio vacío que lo rodea, simultáneamente usted se hace consciente del espacio de la no-mente, de la conciencia pura: lo “No Manifestado”. Así es como la contemplación del espacio puede ser una puerta para usted. El espacio y el silencio son dos aspectos de la misma cosa, la misma nada. Son una exteriorización del espacio y el silencio interiores, que son quietud: la matriz infinitamente creativa de toda la existencia. La mayoría de los seres

humanos son completamente inconscientes de esta dimensión. No hay espacio interior, ni quietud. Están desequilibrados. En otras palabras, conocen el mundo, o creen que lo conocen, pero no conocen a Dios. Se identifican exclusivamente con su propia forma física y psicológica, inconscientes de la esencia. Y puesto que toda forma es altamente inestable, viven en el temor. Este temor produce una percepción profundamente equivocada de sí mismos y de los demás seres humanos, una distorsión en su visión del mundo.

 

Si una convulsión cósmica llevara al fin de nuestro mundo, lo No Manifestado permanecería totalmente intacto. Un Curso sobre Milagros expresa esta verdad muy agudamente: "Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. En esto reside la paz de Dios".

 

Si usted permanece en conexión consciente con lo No Manifestado, entonces valora, ama y respeta profundamente lo manifestado y toda forma de vida que hay en ello como expresión de la Vida. Una que está más allá de la forma. Usted también sabe que toda forma está destinada a disolverse de nuevo y que, por lo tanto, nada de lo que hay allí afuera importa tanto. Usted ha "superado el mundo" en palabras de Jesús o, como Buda dijo, usted "ha cruzado a la otra orilla".

 

 

Extraído del libro "Un Nuevo Mundo, Ahora" de Eckhart Tolle.

 

*Eckhart Tolle: Nació en Alemania, donde vivió hasta los 13 años. Se graduó en la Universidad de Londres y fue investigador de la Universidad de Cambridge. A los 29 años una profunda transformación espiritual cambió el rumbo de su vida. En los años siguientes se dedicó con devoción a entender, integrar y profundizar esa transformación que marcó el inicio de un intenso viaje interior. Es autor de varios libros, entre ellos el Best Seller “El Poder del Ahora”.

Durante los últimos años ha sido consejero y maestro espiritual laborando con personas independientes o grupos pequeños.

Si les interesa saber más sobre Eckhart Tolle pueden ingresar a su página web: www.namastepublishing.com

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