ORACIÓN REFLEXIVA DEL PAPA FRANCISCO SOBRE LA PANDEMIA

Mente

 

 

 

 

Todo el mundo debería orar ahora.  Dejen lo que están haciendo, inclinen la cabeza y digan esta oración:

 

Padre Eterno, Tú has hecho que el mundo entero deje de andar por un tiempo.

 

Tú has silenciado forzadamente el ruido que todos hemos creado a nuestro alrededor.

 

Tú nos has hecho doblar rodillas y pedir milagros.

 

Tú cerraste Tus Iglesias para que nos demos cuenta de cuán oscuro es nuestro mundo sin Ti en él.

 

Tú humillaste a los orgullosos y poderosos. La economía se está derrumbando, las empresas están cerrando.

 

Hemos estado muy orgullosos pensando que todo lo que tenemos, todo lo que poseemos, ha sido el resultado de nuestro arduo trabajo.

Hemos olvidado que ha sido Tu Gracia, Tu Misericordia, la que nos hizo quienes somos y nos ha dado todo lo que tenemos.

 

Estamos dando vueltas en círculos en busca de alguna cura para esta enfermedad, cuando de hecho necesitamos humillarnos y pedir orientación y sabiduría solo a Ti.

 

Hemos estado viviendo nuestras vidas como si estuviéramos aquí en la Tierra para siempre, como si no existieran ni el Cielo, ni el Purgatorio, ni el Infierno.

     

Tal vez este virus es en realidad Tu forma de purificarnos y limpiar nuestras almas, devolviéndonos a Ti.

 

Hoy, mientras estas palabras viajan por el Internet, que todos los que las vean unan sus corazones y manos en oración pidiendo perdón, pidiendo curación y protección contra este virus, pero sobre todo pidiendo que se haga tu Santa y Divina Voluntad y no la nuestra.

 

Dios, te suplicamos, líbranos de todo mal en la tierra si es Tu voluntad.

 

Padre, Tú has estado esperando pacientemente que volvamos nuestros rostro hacia Ti, que nos arrepintamos de nuestros errores.  ¡Lamentamos ignorar Tu voz! De manera egoísta, a veces hemos olvidado que Tú eres Dios. Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.

 

Tú Señor, solo necesitas decir la palabra y nuestras almas serán sanadas. Te pedimos a Ti sanación y liberación en el nombre de Jesús. Por los méritos infinitos de su santísimo corazón y del corazón inmaculado de María.

 

Amén

Amén

Amén

 

 

  Papa Francisco

 

10/03/2021

 

Califícalo

/ 0
Compártelo

Compártelo