Perdonar es sanar

Mente
Dr. José Luis Pérez-Albela
Médico cirujano
Médico naturista

 

 

Perdonar es la capacidad espiritual y mental de liberar sentimientos negativos, reducir la ira, el dolor, el estrés y la depresión. El perdón influye tanto en la mente como en el cuerpo, y como terapia liberadora repercute en la salud y eleva las defensas del organismo.

 

 

Perdonar es un despertar espiritual

Vivir y ofrecer a los otros la experiencia del perdón es acercarnos a la libertad y a la trascendencia porque superamos la materia y nos compenetramos con el espíritu; el perdón también es un despertar de conciencia.

 

 

La paz interior

Cuando perdonamos, nos quitamos una gran carga del cuerpo y del espíritu. Quien perdona y quien es perdonado alcanzan esa paz interior tan difícil de conseguir. Siempre y cuando esta experiencia nazca de un corazón limpio y sin rencores, el acto de perdonar dejará a ambos con la conciencia tranquila. Recuerden que perdonar y pedir perdón deben ser actos realizados con sinceridad y pureza.

 

 

Cómo perdonar paso a paso

1. Reconozcan cómo se sienten e identifiquen lo que les causó daño o los hirió.

 

2. Tengan claro que el perdón es un tema muy personal e importante. Hay que saber perdonar.

 

3. Busquen la paz interior dejando atrás las rencillas y los resentimientos. Hay que hacerlo día a día. También hay que tener en cuenta que el perdón, en muchos casos, no implica una reconciliación con la otra persona.

 

4. Practiquen ejercicios de respiración y relajación (yoga) para eliminar la angustia después de perdonar.

 

 

Los beneficios de pedir perdón

* Cuando reconocemos que hemos actuado mal o causado daño a otra persona, pedir perdón nos libera del remordimiento.

 

* Fortalece nuestra valentía porque pedir perdón significa enfrentarse a uno mismo y a nuestros aspectos negativos. Lo más importante es estar conscientes de nuestros actos.

 

* Pedir perdón nos libera de la energía negativa que puede ocasionarnos malestares físicos y enfermedades. Cuando estamos resentidos o afligidos por una falta que hemos cometido, nuestro organismo se perjudica.

 

 

Cómo pedir perdón

1. Ser conscientes de nuestros actos. No solo del presente, también del pasado. Hay que ponerse en los zapatos de la otra persona e intentar conectarse con sus emociones. Generar empatía es el primer paso.

 

 

2. Aceptar nuestra responsabilidad. Admitir si tuvimos la culpa, actuar con responsabilidad de nuestras acciones, sobre todo si estos han causado dolor o malestar a la otra persona.

 

 

3. Conectarse con el corazón. Pidan perdón de corazón, de lo contrario, se tratará de una disculpa vacía que no dejará que el espíritu se libere de la carga de la culpa. Cuando hablamos desde el corazón, somos capaces de reconocer nuestro mal proceder.

 

 

4. Olvidarse del orgullo. El orgullo es una carga pesada y engañosa. No usen su orgullo para evadir sus responsabilidades. Si es necesario pedir perdón, háganlo sin demora, actúen por encima de su orgullo.

 

 

5. Vayan más allá. Una vez que hayan superado el orgullo, serán capaces de ofrecer perdón y perdonar. Incluso deberían preguntarle a la otra persona qué deben hacer para enmendar su error.

 

 

Finalmente, seamos conscientes que la capacidad de perdonar trae más beneficios, incluso, que pedir perdón. Gracias al perdón seremos capaces de liberarnos del dolor, de olvidar sentimientos negativos como la rabia e impotencia, recuperando la confianza, la esperanza y la tranquilidad.

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