RITUALES AL LEVANTARSE

Mente

 

 

 

 

Los rituales son diseños específicos de nuestra personalidad. En muchas ocasiones podemos conocer enteramente a una persona con solo observar detenidamente sus actividades más pequeñas y superficiales.

 

Las tradiciones y costumbres que tenemos son la parte más esencial de nuestro carácter e identidad. Esto se debe a que la mayoría de rituales que realizamos de forma diaria suelen suceder de manera inconsciente.

 

En realidad, la acción de tocarse la nariz, frotarse las manos, dar vueltas a un cuarto, jugar con tenedores y cuchillos, etc., es algo que sucede sin que nos demos cuenta. Por ello, un ritual es una forma de pura de expresión que, en sus rasgos más superficiales, alberga una profunda verdad sobre cada persona.

 

Bien de Salud les presenta a continuación un grupo de rituales específicos que solemos realizar al momento de levantarnos. Una vez que abandonamos la cama empieza el día y, con él, una historia más de sorpresas, dificultades, problemas y alegrías.

 

Empecemos…

 

 

 

Cuando despertamos

 

Nos importa qué pie toca primero el piso del cuarto

 

Levantarse con el pie derecho es una idea que por mucho tiempo ha sido asociada con el desarrollo de la fortuna y la dicha.

Si empezamos el día con el pie correcto, entonces las oportunidades prósperas van a presentarse. En realidad, lo mismo puede decirse de personas que manejen con mayor facilidad el pie izquierdo. La idea de fondo es que el pie correcto para nosotros debe tocar el piso del cuarto primero y ser el inicio acertado de nuestra jornada diaria.

 

 

¿Qué significa utilizar el pie correcto al levantarse?

Indudablemente, este ritual se asocia con inicios. Empezar bien el día es dar el primer paso de forma adecuada.

 

Asimismo, al colocar nuestro mejor pie, convocamos a las energías y vibras necesarias para desenvolvernos con éxito durante el día. Este ritual responde particularmente a las nociones astrales que antiguamente proclamaban la necesidad de ser una persona estable.

 

El pie es el primer paso del día, que significa firmeza y determinación. Como nosotros presentamos estabilidad al inicio de la jornada, las fuerzas y energías del universo confluyen ante nuestras necesidades y nos asisten en mantener la estabilidad.

 

 

Persignarnos antes de salir de casa

Una vez que hemos empleado el piso firme, es importante agradecer por la oportunidad que se nos dará.

 

Muchas personas no creen en pisar con el pie correcto al despertar, pero sí defienden la idea de agradecer a una deidad particular por la oportunidad de poder laborar y brindar estabilidad a sus hogares.

 

Persignarse antes de salir al mundo es evidentemente una forma de agradecer, pero también es una manera de solicitar ayuda a Dios. Por esta razón oramos y agradecemos estar vivos y activos, y además le pedimos asistencia para tener la lucidez necesaria para resolver problemas.

 

Nos importa arreglarnos antes de salir al mundo

Si en épocas medievales la indumentaria demostraba la afiliación a determinado clan y el estatus de las personas, en el presente nuestro atuendo es una forma de mostrar cómo estamos dispuestos a afrontar el mundo exterior.

 

Nuestras prendas de vestir representan quiénes somos. Son incluso nuestra armadura para salir a enfrentar las dificultades que se nos presentan afuera.

 

Un ritual bastante común es tomarse el tiempo para decidir una prenda adecuada. Esto no se limita a arreglarse para asistir al centro de labores, sino también a la escuela o a alguna actividad importante que se desarrolle a primera hora.

 

Tomarnos el tiempo de cuidar y modelar nuestra apariencia es el ritual donde construimos nuestra identidad y modelamos nuestra armadura de forma diaria.

 

 

Nos importa que la primera actividad sea deportiva

Muchas personas consideran que antes de someterse a la rutina diaria, la primera actividad del día debe ser exclusivamente deportiva.

 

Con este ritual viene la idea de que si empezamos activos y energéticos, las posibilidades que tenemos para estar alertas, desenvolvernos y actuar con rapidez serán aún mayores.

 

Para muchas personas empezar el día haciendo algún deporte es una forma de vitalizarse y mantener un ritmo de vida saludable que sería imposible de realizar en otras horas del día.

 

Hacer deporte es mostrar interés y cariño hacia nuestros cuerpos y, por ello, hacia nosotros mismos.

 

 

Nos importa mostrarles cariño a nuestros familiares

Cuando nos despertamos buscamos empezar el día con alegría y dicha. Y por esta razón consideramos que no hay mayor muestra de júbilo que el amor.

 

Muchas personas consideran que darle un beso a sus parejas antes de abandonar la cama temprano es un indicador de que sus días estarán llenos de prosperidad y de paz.

 

Este ritual también se realiza de forma inconsciente, pues las muestras de afecto nacen por el cariño e interés que tenemos hacia nuestras parejas y también hacia nuestros hijos y padres.

 

Se considera que las vibraciones y energías más importantes del universo responden a nuestras muestras de cariño con ejemplos de afecto externo.

 

En otras palabras, si empezamos el día amando, seremos amados durante el mismo.

 

 

Les recomendamos que cuando despierten…

Es importante que sean honestos y genuinos con sus emociones. Si sus rituales provienen del amor, del cariño y de la convicción, entonces son más que meras tradiciones fabricadas para traerles bonanza diaria. Son más bien parte de su personalidad generosa y bienaventurada con ustedes mismos y con los demás.

 

No se preocupen si el día no empieza con tu pie correcto, o si por el apuro no pudieron vestirse como deseaban o si olvidaron darle un beso a su pareja antes de levantarse y lo hicieron después del desayuno. Lo importante es que todo lo que hagan se realice con amor y convicción.

 

Los días están compuestos de horas. Estas últimas albergan varios minutos en los que muchas sorpresas y desdichas pueden ocurrir. Nuestro objetivo no es evitar estos episodios inesperados del día, sino más bien desarrollar técnicas y herramientas para convertir un día difícil en uno provechoso.

 

Si podemos hacerlo, todos los días nos levantaremos dispuestos, llenos de amor y energía.

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