SENTIR, HACER Y PENSAR EN LA EDUCACIÓN

Mente

 

 

 

 

Ivette Carrión Torres

Creadora del Método ASIRI

PERÚ

 

A lo largo de la historia hemos observado una serie de acontecimientos que registran una continuidad de situaciones y que se fijan durante un tiempo en la humanidad. Períodos, eras o etapas son las que hemos visto desfilar año tras año, para aprender de ellas.

 

Los niños y jóvenes de hoy, nos han puesto a prueba en este tiempo y nos hacen reconocer que lo que sentimos, hacemos y pensamos, no está en sintonía con nosotros como imaginábamos.

 

Sentimos una emoción, hacemos totalmente lo contrario y pensamos en relación a lo que otro haría. Nos damos cuenta que no hay una secuencia, que nuestro pensamiento está disperso y así como los verbos, los sustantivos, los adjetivos, los artículos deben concordar entre sí en género, número, persona y situación, así mismo tiene que existir flexibilidad y concordancia entre nuestro sentir, hacer y pensar.

 

Estamos librando la mayor de las batallas dentro de nosotros mismos y es que estamos moviéndonos en un nivel de conciencia distinto donde integramos para resolver.

 

Con una profunda sensibilidad se expresa nuestro sentir, para unirlo a nuestro quehacer cotidiano, manifestando nuestra voluntad a nivel físico. Cuando nuestro sentir lo materializamos en nuestro hacer, logramos que el pensamiento sea puro y noble, desarrollando la mente de esta manera, estrategias poderosas que permiten elevarnos a un nivel superior de conciencia, resolviendo conflictos del pasado y entendiéndonos cada vez mejor.

 

Me di cuenta que ese es el esfuerzo consciente del que hablan todos los maestros, y es que parece ser que cada cierto tiempo repetimos un mismo camino, un poco más evolucionado tal vez, pero pareciera ser el mismo. La mejor denominación para el sentir, hacer y pensar son los “instantes” y es que tenemos 3 instantes importantes de los cuales muchos no reconocemos.

 

Al ir estudiando por separado esta triada del sentir, hacer y pensar, me doy cuenta que está en todo momento presente, y la primera relación que hago es con mi país; el Perú tiene 3 grandes regiones, costa, sierra y selva y me doy cuenta que:

 

El sentir se encuentra en la selva, ya sea por el calor, el sudor, los bailes, la forma de divertirse mucho más libres. Todo indica que ellos siempre están sintiendo.

 

Por otro lado tenemos la sierra y a diferencia del anterior, en esta región hace frío, se levantan muy temprano a las 4 de la mañana y salen a los campos a trabajar. Aquí me doy cuenta que se manifiesta con mucha fuerza el hacer.

 

También tenemos la costa, que está mucho más cerca al mar, goza de las dos temperaturas en un término medio y aquí encontramos el pensar. En la costa todo es pensar, prueba de ello puedo mencionar la municipalidad, palacio de gobierno, los congresistas y los altos dirigentes, las empresas más grandes, las grandes emisoras de radio, los periódicos, así como también probablemente la mayor cantidad de instituciones que de alguna u otra manera moviliza desde el pensar nuestro país.

 

Empiezo a reconocer que también en las construcciones se manifiesta el sentir, hacer y pensar. Por ejemplo, si hablamos de construcciones desde el sentir, serían las casas pequeñas o medianas que tiene un pequeño jardín de uno o dos pisos; finalmente es una casa cuyo propósito es albergar una familia.

 

Las construcciones desde el hacer son más rústicas y rurales, son Casas Fincas, Chacras, estancias o casas granja, donde el hacer se manifiesta totalmente, está destinada no solo a una familia sino a las personas que colaboran con ellos, y que tienen en esa construcción una labor determinada.

 

Finalmente me doy cuenta que el pensar busca y busca respuestas y así es como reconocemos que las construcciones modernas de edificios de muchos pisos pertenecen al pensar.

 

No estoy diciendo que solo tengan esa cualidad, sino que se manifiesta mucho más y hay un mayor desarrollo de la misma. Los tres instantes siempre están juntos.

 

Observando a un niño frente a una torta de chocolate lo primero que veo con atención es como ensaliva; inmediatamente me doy cuenta que utilizó uno de sus sentidos; luego de haber ensalivado, lo siguiente que hace es dirigirse hacia la torta de chocolate y comérsela. Aquí nos damos cuenta del siguiente paso, para después de comer un pedazo, con un pensamiento expresar lo deliciosa que está.

 

Si repasamos esta experiencia cotidiana podríamos evidenciar lo siguiente:

 

1. Ensalivar - sentir

2. Dirigirse hacia y comer - hacer

3. Expresar su gusto - pensar

 

 

Es así que el sentir, hacer y pensar están íntimamente relacionados uno con el otro. Hay algunos que sienten más que otros, otros que han desarrollado más el hacer o el pensar; lo cierto del caso es que aunque más o menos, no somos conscientes de este proceso, es necesario en este tiempo hacerlo totalmente presente, para poder acceder al desarrollo de conciencia que esperamos en esta época.

 

Si mencionamos los colegios de hoy, observamos que aunque no somos conscientes de ellos, están presentes los 3 instantes y actualmente más cautivados con el pensar, en segundo lugar con el hacer y el último lugar el sentir. Fíjense que interesante, porque este tiempo es un tiempo del sentir y lo estaríamos haciendo al revés.

 

Les explico: Explorando más a fondo esta teoría, observé a los jóvenes de 15, 16, 19 y 20 años en su forma de actuar, de comportarse, de vestirse y expresarse; no solo su vestimenta diferente sino los accesorios que se ponían en el cuerpo. Muchos de ellos con piercings, tatuajes en la piel, los cabellos levantados o en punta, etc.; es ahí cuando me pregunté… ¿Qué es lo que estaban tratando de decirme?

 

Mi sorpresa fue cuando puse la fotografía de un joven de 16 años con otro de la misma edad de una tribu.

 

“¡Ellos eran iguales!”

 

Tenían el cuerpo tatuado, los mismos accesorios, uno rústico y el otro moderno pero finalmente eran iguales, ¿Me estaban diciendo que había que rescatar algo de nosotros que es ancestral? o ¿podría caber la posibilidad de que ellos sean nuestros ancestros que han regresado?

 

Fue ahí que pude observar en su totalidad ésta época. De los tres instantes pude corroborar que estábamos en el sentir; nos estábamos comportando como en las épocas tribales, ¿cuándo empezó?, no lo sé a ciencia cierta; lo que sí relaciono mucho es el tiempo de los Hippies y hoy en día me doy cuenta por las tribus urbanas que conocemos, que nos estamos manifestando como ellos, como en una época tribal:

 

· Emos · Pokemones · Floggers · Grunges · Góticos · Darks · Heavies · Heavy Metal · Hippies · Mods · Pijos · Punks · Música punk · Raperos · Hip-Hop · Graffiti · Break Dance · Skate Board · Rockeros · Ska · fangs · Sharps y red skins

 

Ricardo Rojas, investigador, científico del cerebro y los orígenes de la conciencia, creador de un modelo llamado Isys, nos relata cómo a través de su estudio llega a la conclusión de que el inquilino de la mente que seríamos nosotros, se aloja y empieza a vivir o a experimentar (circulina) desde que nace en algo que él llama CIRCUMVECTION y que completa su envoltura de información hasta los 20 años.

 

Pasada esta edad, la circulina estaría subiendo a un nivel más, recorriendo 20 años siguientes para completar su segunda envoltura, y las circulinas terminan de crearse cuando dejas de existir.

 

Esto querría decir que cada 20 años, estamos volviendo a estar en un espacio de la mente de ese tiempo; es decir, si hoy tengo 44 años, le resto 20 años a mi vida y estaría en este momento transitando por un espacio-tiempo de mi mente que tengo 44 años, 24 años y 4 años respectivamente. Todo lo que haya sucedido en esa etapa es muy probable que se vuelva a presentar de una forma u otra y tendríamos la oportunidad de hacer ese salto que necesitamos para resolver conflictos, carencias, superándolas si estuviéramos conscientes de ello.

 

La historia de la tierra ha ido marcando etapas, ya había encontrado al sentir en la época tribal, me pregunté ¿cuál habría sido la época del hacer y del pensar? Investigué y encontré lo siguiente:

 

· Sentir: Época tribal

· Hacer: Época medieval

· Pensar: Época de la ilustración

 

Por la expresión de la forma, la condición geográfica, el clima de ese tiempo y todo lo que ello significaba, vemos que el sentir se da en la época tribal. Podemos comentar sus bailes, sus rituales, sus grandes retos y cómo lo representaban a través de su cuerpo.

 

El hacer se manifiesta en la época medieval, donde se pone a prueba la voluntad. En esa época se crearon caminos, puentes, la construcción de carretas, la elaboración de alimentos, etc.

 

Por último, el pensar se desarrollaría en la época de la ilustración, cuando se empieza a cuestionar la existencia de Dios. Se crean diversas revistas, se obtienen pensamientos filosóficos importantes a la par de la revolución industrial.

 

Pero lo más interesante es que, si miramos los espacios entre sentir, hacer y pensar, encontraremos una oleada de seres sensibles y mucho más desarrollados a ese período de tiempo en el que viven, que nos ayudan a despertar y a hacer un cambio importante para el siguiente “instante”. Si hiciéramos una línea de tiempo en espiral ascendente, tendríamos lo siguiente:

 

 

 

 

 

Tenemos el sentir en la época tribal, pasando luego por un hacer en la época medieval para ir hacia el pensar en la época de la ilustración y continuar su camino hacia la siguiente etapa evolutiva, en donde repetimos el sentir más evolucionado con tecnología de punta. Si estuviéramos en lo cierto, es muy probable que el siguiente instante fuera el hacer; es decir, una pequeña edad media más evolucionada.

 

La naturaleza confabula y nos hace imaginar y reflexionar que todo este cambio climático desembocará en un trabajo social de comunidades, viendo grupos de personas utilizando sus manos y poniendo a prueba su voluntad, será el instante del hacer nuevamente.

 

Resumiendo podríamos decir que:

 

1. El tiempo actual está pasando por un instante llamado sentir.

 

2. Este instante sentir, permite que se manifieste un pequeño condicionamiento de una época tribal, un poco más evolucionada.

 

3. El tiempo actual está tomando como patrón el instante del pensar cuando debería ser el sentir.

 

4. El tiempo actual tendría que tomar en cuenta lo ancestral, lo tribal como la relación con los elementos de la naturaleza, los rituales ancestrales, el profundo respeto, la relación con los bosques, con los animales, con el sol, la luna y las estrellas; los pies descalzos, el poder sentarse en círculo, el que todo tenga una intención, para poder relacionarse con los niños de hoy y que ellos quieran la educación que les brindamos.

 

5. El tiempo actual deberá prepararse para una especie de edad media más evolucionada donde los niños aprenderán a hacer para trascender, utilizarán los oficios, relacionándolos con lo que se les quiera enseñar. ASIRI lo está proponiendo.

 

 

NOTA EDITORIAL: Si desean comunicarse con Ivette Carrión, pueden hacerlo a través de:

Correo: ivette.carrion@metodoasiri.org Página web: www.metodoasiri.org

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