LOS PODEROSOS GERMINADOS

Nutrición

 

 

 

DR. VEGAN

Dr. Oscar I. Vilca-Romero

Médico Integrativo

CMP 38173

PERÚ

 

Cada germinado contiene en su interior todo el potencial de la vida. Sus excelentes propiedades nutricionales se deben a que están repletos de vitaminas, enzimas y minerales. Son ideales para mantener la salud y un peso óptimo al mismo tiempo.

 

Los germinados son alimentos absolutamente rebosantes de vida, no deben faltar en la dieta por sus incomparables propiedades nutricionales y sus beneficios para la salud.

 

Contienen una gran riqueza de enzimas, clorofila, aminoácidos, minerales, vitaminas y oligoelementos vivos, por lo cual son alimentos completos que contribuyen a corregir las carencias de la alimentación moderna.

 

Al germinar, muchas semillas (de cereales o leguminosas) liberan todos los nutrientes que se encuentran encapsulados y mejoran el valor nutricional de la propia semilla, de la planta o del fruto que se germina. Además, los brotes son alimentos pre-digeridos, lo cual facilita la digestión y son adecuados para los estómagos delicados, ya que permite que el organismo descanse y se regenere.

 

Para que ocurra la germinación, se necesita aportar humedad, calor o luz indirecta a las semillas.

 

 

CONTENIDO DE NUTRIENTES

 

Aminoácidos esenciales. Los germinados, especialmente de legumbres, proporcionan al organismo proteínas completas que se transforman en los ocho aminoácidos esenciales. La falta de uno solo de estos compuestos puede favorecer la aparición de alergias, debilidad, mala digestión, deficiencias en la inmunidad o envejecimiento prematuro de las células.

 

Vitamina C. Una de las sustancias que más aumenta por efecto de la germinación. Los brotes de trigo, lentejas, soya, garbanzos y frejoles son excelentes fuentes de esta vitamina. La soya germinada incrementa su contenido en vitamina C hasta en un 100% y los brotes de trigo en un 600% en solo 5 días.

 

Betacarotenos (pro-vitamina A). El germinado de alfalfa, por ejemplo, contiene más betacarotenos que el tomate o el pimiento verde y muchas otras frutas. Los germinados de col y de guisantes también son excelentes fuentes de esta vitamina esencial para el crecimiento, el desarrollo, la buena vista y el aparato reproductor.

 

Vitamina B. La tiamina (B1), la riboflavina (B2) y la niacina (B3) abundan en los germinados de alfalfa, trigo, girasol, centeno y sésamo. Contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso.

 

Vitamina E. Esta vitamina actúa como antioxidante celular, es un excelente protector del corazón. El trigo germinado llega a incrementar hasta tres veces su contenido.

 

Vitamina K. Posee propiedades coagulantes, se encuentra en la alfalfa germinada.

 

Clorofila. Las semillas germinadas que más clorofila sintetizan son las de trigo y las de alfalfa. La clorofila se absorbe directamente por la sangre a través del sistema linfático, en el torrente sanguíneo activa el metabolismo celular, mejora las defensas, la resistencia, la capacidad regeneradora de las células, y la respiración. También potencia los procesos naturales de curación, depura la sangre, detiene las infecciones y equilibra la relación ácido-base en el organismo.

 

Calcio. Los germinados de sésamo (ajonjolí) proporcionan abundante calcio; también son excelentes fuentes de este mineral los brotes de almendra, girasol, alfalfa y garbanzo.

 

Potasio. Se encuentra en los brotes de almendras, sésamo, girasol, soya y frejoles.

 

Hierro. Lo contienen en grandes cantidades los brotes de alfalfa, lentejas, y soya.

 

Oligoelementos. Los germinados contienen oligoelementos como el yodo, zinc, selenio, silicio, cromo y cobalto.

 

Enzimas. Cuando se comen crudas, las enzimas de las semillas germinadas (llamadas diastasas) facilitan la digestión de la fibra, las proteínas y las grasas.

 

 

BENEFICIOS

Mejoran la digestión. Las enzimas presentes en los germinados favorecen la digestión de ciertos alimentos pesados, ricos en proteínas o grasas que, normalmente, causarían gases o digestiones pesadas.

 

Son una gran fuente de enzimas. El germinado posee una cantidad mucho mayor de enzimas que las semillas, lo que es una gran ayuda para nuestro organismo.

 

Desintoxican. Favorecen los procesos de desintoxicación, depuración y eliminación de residuos almacenados en los tejidos o en la sangre.

 

Fortalecen el sistema inmunitario. Debido a la gran cantidad de clorofila que contienen.

 

Equilibran los niveles de colesterol. Por sus propiedades digestivas ayudan a metabolizar las grasas de manera correcta.

 

Salud intestinal. Favorecen la flora intestinal y como consecuencia evitan el estreñimiento.

 

Gran acción antioxidante. Por ser ricos en micronutrientes, cofactores en numerosos procesos fisiológicos del organismo, juegan un papel importante en la lucha contra los radicales libres y la adecuada regeneración celular.

 

En resumen, los germinados contribuyen al buen estado de las arterias, favorecen la salud del sistema nervioso, facilitan el metabolismo en general, estimulan las secreciones pancreáticas, son grandes reconstituyentes y además, son buenos aliados en dietas de adelgazamiento.

 

 

CÓMO OBTENERLOS

Se pueden cultivar y conservar fácilmente en casa, por lo cual son muy económicos, además así tendremos la seguridad de que estamos consumiendo un alimento no adulterado ni rociado con insecticidas o fertilizantes químicos. Podemos disponer de ellos en cualquier época del año con la garantía de que sus nutrientes son de alta calidad biológica pues de lo contrario la semilla no germinaría.

 

El brote entero puede comerse, incluyendo las raíces y hojas. Son sencillos de preparar. Es mejor consumirlos crudos, porque la cocción destruye gran parte de su contenido nutricional. Se comen crudos en ensaladas, salteados, en tortillas o como añadido en diversas comidas cocinadas, en estos casos, se recomienda añadirlos al final para que no pierdan sus propiedades.

 

A continuación les brindo una tabla para que puedan preparar sus propios germinados en la comodidad de su hogar:

 

LENTEJAS

8 horas de remojo.

12 horas de germinación.

 

GARBANZOS

12 horas de remojo.

12 horas de germinación.

 

ARROZ

9 horas de remojo.

3 a 5 días de germinación.

 

MAÍZ

12 horas de remojo.

2 a 3 días de germinación

 

QUINUA

2 horas de remojo.

1 a 2 días de germinación.

 

AVENA

6 horas de remojo.

1 a 2 días de germinación.

 

ALMENDRAS

8 a 12 horas de remojo.

12 horas de germinación.

 

SÉSAMO (AJONJOLÍ)

8 horas de remojo.

1 a 2 días de germinación.

 

GIRASOL

2 horas de remojo.

2 a 3 días de germinación.

 

 

Fuentes de consulta:

asesorianutricional.com.ar

vidanaturalia.com

concienciaeco.com

cadenadial.com

thelivingfood.com

 

Dr. Vegan Correo: oscarvilca@hotmail.com

Celular: +51-951 683 337

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