PROPIEDADES Y BENEFICIOS DE LA AVENA

Nutrición

 

 

 Carolina Navarro

 Lic. en Nutrición

 C.N.P. 6538

 ARGENTINA

 

 

La avena es un cereal, que aporta hidratos de carbono complejos, proteínas, fibra soluble e insoluble. Es rico en minerales como: calcio, hierro, potasio, magnesio; en vitamina E y del complejo B. Sus granos están compuestos por varias capas, de afuera hacia adentro:

 

 

1. El pericarpio: Es la parte más externa y está constituido por tres capas (epicarpio, mesocarpio y endocarpio) que forman el salvado del grano que aporta fibra y es rico en nutrientes.

 

2. El endospermo: Está situado en el medio del grano y contiene el almidón y proteínas como el gluten.

 

3. El germen: Es la parte más interna del grano y la más rica en nutrientes.

 

 

Cuando un grano entra en proceso de refinado se le quitan las partes externas que contienen la fibra; dando como resultado un producto menos nutritivo, de mayor índice glucémico, y favorece el tránsito lento, eso sucede con la harina blanca común. Es por ello que recomiendo cereales menos procesados y en sus versiones integrales como el pan integral o la avena, ya que estos alimentos aportan mayor saciedad por la fibra que contienen.

 

 

¿Cuál es la diferencia entre la avena y el salvado de avena?

La avena, como todo cereal, está formado por las tres partes: el salvado, el endospermo y el germen. Es decir que, al consumir la avena, estamos consumiendo todas las partes del grano. En cambio, si consumimos el salvado de avena, solo nos aporta el salvado; dejando de lado el germen (el cual es rico en lípidos) y el endospermo (el cual tiene un alto nivel de carbohidratos por su contenido de almidón).

 

El salvado de avena contiene un 50% más de fibra soluble que la avena. La fibra soluble es un tipo de fibra que además de absorber agua, forma un gel viscoso que enlentece el vaciado gástrico; es decir, da mayor saciedad. Esto hace que inhiba la absorción de los hidratos de carbono y de las grasas, lo que ayuda a controlar los niveles de glucosa y colesterol en sangre.

 

Tanto la avena como el salvado de avena se pueden utilizar en cualquier receta o preparación en reemplazo de la harina blanca como por ejemplo en panqueques, queques, muffins; para panificar o empanizar, para espesar mezclas como sopas o rellenos; o para acompañar yogures y frutas.

 

 

 

 

 

Buenos Hábitos Nutrición

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NOTA EDITORIAL: LES SUGERIMOS INGRESAR A NUESTRA SECCIÓN RECETAS PARA QUE VISUALICEN CÓMO PREPARAR BARRITAS DE AVENA CON PLÁTANO Y ALMENDRAS.

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