EJERCICIOS PARA CORREGIR LA ESCOLIOSIS

Vitalidad

Las curvas suelen tener forma de S o de C. La escoliosis es más común al final de la niñez y el inicio de la adolescencia, cuando el crecimiento es más rápido. Las niñas suelen tenerla más que los varones. Suele ser hereditaria.

Los síntomas incluyen inclinación hacia un lado y tener hombros y caderas desiguales. A veces es fácil notar los síntomas, pero no siempre.

 

Algunas escoliosis en las que no hay deformación de las partes óseas se deben a malas posturas y se pueden corregir fácilmente.

 

A continuación les ofrecemos varios ejercicios que pueden ayudar a corregir estas deformaciones de la columna vertebral:

 

SERPENTEO

 

Arrodillados. Se colocan las rodillas sobre un cojín, una más adelante que la otra. Se inspira deslizando la mano opuesta a la rodilla adelantada hacia adelante mientras la otra mano retrocede. El pecho debe estar lo más cerca posible del suelo, la cabeza debe estar en línea con el resto del cuerpo y las rodillas siempre estarán fijas. Al recobrar la posición inicial se debe expulsar el aire.

 

FLEXIÓN LATERAL DEL TRONCO

 

 

Sentarse en una silla con las manos en la nuca. Inspirar irguiéndose y flexionar el tronco lateralmente y con rebote hacia el lado izquierdo. Se expulsa el aire al recobrar la posición de partida. Hay que efectuar este ejercicio cinco veces alternando ambos lados

 

 

ROTACIÓN DEL TRONCO

 

Sentarse en una silla con las manos en las clavículas. Inspirar irguiéndose y girando el torso; estirar la mano derecha hacia atrás con rebote, los hombros deben estar bajos y el abdomen hundido. Al recobrar la posición de partida se debe expulsar el aire. Este ejercicio se efectúa hacia el lado derecho y luego a ambos lados alternativamente.

 

 

ABDOMINALES OBLICUOS

 

 

Echarse de espaldas en el piso, colocar los brazos en cruz y las piernas dobladas. Llevar las rodillas a un codo al tiempo que se expulsa el aire y se gira la cabeza al lado opuesto. Se recobra la posición de partida inspirando y con la barbilla hundida en el cuello. Repetir el ejercicio varias veces al mismo lado y luego a ambos lados alternativamente.

 

 

ABDOMINALES POSTERIORES

 

Acostarse de espaldas en el piso con las piernas dobladas. La mano derecha bajo la cabeza y el brazo izquierdo a modo de péndulo. La rodilla izquierda va rápidamente al pecho al tiempo que se sopla. El descenso del pie para llegar a la posición de partida debe ser lento, y durante el cual se debe inspirar tres veces. Repetir el movimiento varias veces y después con las dos rodillas a la vez.

 

 

RODAR HACIA ATRÁS

Sentarse en el suelo con las manos aprisionando los pies. Se inspira adoptando una posición recta, luego se expulsa el aire bajando la cabeza, se vuelve a inspirar dejándose caer hacia atrás y al recobrar la posición de partida se sopla.

 

 

 

NATACIÓN

 

Acostarse boca abajo en el suelo. Levantar lo más que se pueda el tronco y la cabeza, mantener los brazos y las piernas bien estirados y también se levantarán del suelo todo lo posible. Ir moviendo las piernas y los brazos de manera coordinada (como si se estuviera nadando). La respiración debe ser rítmica. Cuando se descanse se relajará durante unos segundos el cuerpo y se respirará profundamente. Seguidamente, se volverá a realizar el ejercicio.

 

 

Fuentes de consulta:

medlineplus.gov

Enciclopedia de la medicina natural, Dr. J. Sagrera Ferrandiz

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