EL DEPORTE Y LA SALUD DE LOS NIÑOS

Vitalidad
Dr. José Luis Pérez-Albela
Médico cirujano
Médico naturista

 

 

Ignorada por nuestra vida cada vez más sedentaria, la Educación Física está perdiendo terreno en la formación de nuestros hijos. En los colegios los atiborran de conocimientos, tanto matemáticos como lingüísticos, pero no se les enseña el valor que tiene el deporte en sus vidas.

 

El hábito deportivo, que se debería crear desde la escuela, tiene una acción determinante en la conservación y el desarrollo de la salud del ser humano, pues nos ayuda a adaptarnos a las reacciones, comportamientos y condiciones del mundo exterior, a tolerar las tensiones de la vida diaria y afrontar el futuro con una buena calidad de vida.

 

La importancia de los deportes en la escuela

Cada día existen más estudios que avalan los beneficios del deporte para la salud de los más jóvenes. Por ejemplo, se sabe que los niños deportistas tienen mayor capacidad de concentración, lo cual incrementa su rendimiento escolar y su equilibrio emocional. Además, está comprobado que el deporte ayuda a los niños a evitar posibles crisis de ansiedad o depresión.

 

Es importante destacar el elemento socializador del deporte, ya que los niños deportistas desarrollan más compañerismo y, en general, son menos violentos o agresivos.

 

Cada niño debe realizar deportes según su edad y preferencias. Respecto a este tema, La Fundación Española del Corazón, recomienda que hasta los ocho años, lo más indicado son los juegos que estimulen la psicomotricidad, la coordinación y el equilibrio. Los ejercicios deben ayudar a los niños a dominar el sentido del ritmo y del espacio. Más adelante, entre los 8 y los 14 años, pueden empezar a desarrollar cualidades físicas más específicas, y ello incluye la técnica concreta de cada deporte. Superados los 14 años, pueden empezar los entrenamientos especializados, aumentando la carga de esfuerzo. Finalmente, aconsejan que el tiempo de ejercitarse debe ser aproximadamente de sesenta minutos diarios.

 

Recomendaciones para un buen hábito deportivo:

· Recuerden que cuando empezamos a ejercitarnos, debemos hacerlo de manera moderada, para luego para ir aumentando la intensidad. No permitan que sus hijos se excedan en realizar esfuerzos.

 

· Vigilen que sus hijos estén hidratados antes, durante y después del ejercicio, procurando que siempre tengan una botella de agua cerca. En lo posible, eviten que ingieran bebidas gaseosas.

 

· Las quejas no se deben tomar a la ligera. Cualquier problema o dificultad física que observen o que manifiesten los niños, debe consultarse con el médico.

 

Unidos: deporte y nutrición

Ejercitarnos nos ayuda a mantener y mejorar la salud, pero además, deben recordar que los niños y los adolescentes necesitan una dieta sana con el fin de mantener un equilibrio entre el consumo y gasto de energía. Una buena alimentación nos proporciona la fuerza necesaria durante la actividad física. Una dieta inadecuada impedirá que él o la joven alcance su mejor condición física, además de dañar su salud actual y futura.

 

El ejercicio corporal repercute positivamente en todos los aspectos de nuestras labores diarias.

 

Fortalecer el carácter

La práctica de un deporte de manera regular, ayuda a que los adolescentes experimenten la importancia de la disciplina, la constancia y el esfuerzo, además del deseo de desarrollar una sana competitividad, ya que los jóvenes aprenden a disfrutar de las victorias y a hacerse fuertes ante las derrotas. En el caso de los deportes en equipo, se experimenta la importancia de laborar en forma 

grupal, lo que desarrolla su sociabilidad; además, entienden la importancia de respetar las reglas, a la autoridad y a sus competidores.

 

Es necesario motivar a todos

Según León Trahtemberg, especialista en educación, una de las razones por las que muchos niños y jóvenes evitan las clases de educación física es porque les parecen aburridas, muy exigentes o competitivas. Los niños con obesidad o poco hábiles, no tienen ningún aliciente para disfrutar de esas clases. Los padres deben darse el tiempo para averiguar qué tipo de actividad física puede resultar agradable para sus hijos.

 

Respetar la competencia sana

Actualmente, observamos la tendencia de utilizar el deporte infantil como un método para ganar dinero, olvidando completamente que el deporte debe ayudar a los niños a ser más saludables y a compartir experiencias con otros niños de su edad. La actitud competitiva del mundo profesional, se ha ido trasladando poco a poco al deporte en el ámbito infantil. Es muy importante que los padres enseñen el valor de la honradez en las competencias; recuerden que los niños siempre imitan lo que ven y luego lo trasladan a sus juegos.

 

El deporte ayuda a prevenir el consumo de drogas

Está comprobado que la práctica deportiva actúa como prevención para el consumo de sustancias tóxicas como el alcohol, el tabaco o las drogas. Existen menores cifras de consumo de drogas entre los jóvenes que practican regularmente deportes individuales como natación o atletismo. Se sabe además, que cuanto más joven se empieza a practicar deportes, existe menor probabilidad de consumo de alcohol, tabaco o drogas. Además, cuantas más horas entrenen a la semana, se reducen de igual manera las cifras de consumo de sustancias nocivas.

 

Lamentablemente, según el MINSA, casi el 90% de peruanos no ha incorporado la actividad física deportiva como parte de su rutina diaria. Esta proporción se agrava aún más en la población que reside en zonas urbanas de menor educación y de menores ingresos económicos, perjudicando su salud física y mental, y exponiéndolos a enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y osteoporosis.

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