VIAJAR CON ADULTOS MAYORES, UNA EXPERIENCIA RESPONSABLE

Vitalidad
Lic. Ximena Chávez Alonso
Nutricionista Clínica Geriátrica
C.N.P. 5738
PERÚ

 

 

Es normal querer engreír a nuestros familiares y buscar la manera de viajar con ellos ya sea a un lugar cercano o lejano, en transporte terrestre o aéreo, a zonas frías o calurosas. Todo en un viaje varía y es cambiante en todo momento.

 

Existen puntos importantes a considerar al momento de viajar con un adulto mayor. Si el adulto mayor es sano y no presenta ningún tipo de enfermedad crónica, viajar es más fácil.

 

- Siempre es bueno realizar un chequeo preventivo con un médico, para que pueda evaluar al adulto mayor y saber si tiene o no algún tipo de riesgo. Especialmente si el adulto mayor sufre de hipertensión y quiere viajar a zonas con mayor altitud se debe realizar este chequeo periódicamente y tomar en cuenta las recomendaciones que brindará el médico.

 

- Horas antes de viajar es importante tomar la presión arterial, así estaremos seguros que nuestro familiar se encuentra tranquilo y en buen estado para viajar.

 

- Si nuestro familiar requiere ayuda para trasladarse, hay que tomar en cuenta un hospedaje que brinde la tranquilidad y ayuda que ellos necesitan.

 

- Los viajes largos en transporte terrestre pueden ocasionar dolores articulares, deshidratación y mucho agotamiento. Es preferible un viaje aéreo en el caso de que el destino sea lejano.

 

- Es importante considerar llevar un pastillero que tenga división de días y horas. Debido a que muchos adultos mayores son polifármacos, es decir, que tienen un alto consumo de medicamentos por alguna o varias enfermedades que presentan; y como muchas veces, en un viaje estamos distraídos o apurados pueden ocasionarse confusiones. Por ello, antes de viajar se recomienda dividir las pastillas en horarios y días. De esta manera es más sencillo cumplir con las indicaciones de los medicamentos.

 

- Recordar que si el destino está en una zona muy fría, se debe llevar suficiente abrigo. Los adultos mayores suelen tener una termorregulación diferente a los jóvenes, por ello, su sensación de frio puede ser mayor. Gorros para el frío, guantes y polos calentadores son atuendos muy útiles.

 

- De la misma manera ocurre con el sol. La radiación solar cada vez es más fuerte, por lo que se recomienda llevar siempre bloqueador para la cara y para el cuerpo, sombrero y suficiente líquido para hidratarse.

 

- Llevar suficiente líquido para todo el trayecto del viaje.

 

- Si realizan tours, hay que estar conscientes de que ellos se cansan más rápido que los adultos jóvenes. Si bien es bueno que realicen caminatas, el sobreesfuerzo puede ocasionar dolores articulares, musculares y fatiga. Se puede llevar un bastón para ayudarlos con las caminatas o, en caso lo requieran, preguntar a los responsables del tour si pueden prestarles una silla de ruedas por si se da la circunstancia de que el paseo sea demasiado largo y su familiar se canse de caminar.

 

- Si el destino sobrepasa los 3000msnm, es importante llevar oxígeno portátil. Además siempre se debe llevar un botiquín de primeros auxilios.

 

- Es muy útil llevar meriendas. Las galletas saladas saludables y frutos secos son una buena opción. Esto se debe a que son fáciles de transportar debido a que no necesitan conservarse en el frío y no pesan, lo cual alivia el equipaje, no se rompen tan fácilmente y son saludables.

 

- Es bueno consumir bebidas calientes, especialmente si se viaja a una zona fría o con mayor altitud. Previa y posteriormente a los viajes suele ocurrir un poco de pesadez o malestar. Los mates de coca, muña, cedrón, manzanilla, anís, hierba luisa, etc. son buena opción.

 

- Al llegar al destino es importante ubicar una posta o centro de salud cercano y averiguar los teléfonos de contacto de algún médico. Esto es necesario porque ante cualquier problema de salud de nuestro familiar tendremos a quien recurrir y a lugares donde dirigirnos.

 

- Desde el día que se llega al destino del viaje, se debe observar al adulto mayor todo el tiempo, si se encuentra hidratado, si presenta algún malestar estomacal o respiratorio.

 

- Durante los viajes es común probar diferentes platos típicos de la zona, y con ello, suelen ocurrir pesadez estomacal, mala digestión, flatulencias, etc. Es bueno considerar llevar dentro del botiquín algún medicamento recetado por el médico de la consulta para que ayude a nuestros familiares en el caso de presentar alguno de estos síntomas.

 

- Además, siempre es agradable darse gusto con los alimentos que se ingieren; engreír a nuestros familiares con la comida es formidable, pero siempre realizándolo de manera responsable y eligiendo restaurantes donde la comida sea de buena procedencia y que cuente con la salubridad necesaria para evitarnos problemas futuros.

 

Viajar con un adulto mayor es una de las experiencias más enriquecedoras. Y, si viajas a conocer su ciudad natal, ¡mucho más! Podrás conocer lugares donde los tours no te llevarán.

 

No pierdas la oportunidad de viajar con tu familiar, podrás conocer la ciudad bajo otra perspectiva, pero sobretodo, podrás disfrutar al ver a tu familiar gozando de tu compañía.

 

¡Buen viaje!

 

 

 

Lic. Ximena Chávez Alonso

Nutricionista Geriátrica - CNP 5738

Creadora y editora de la web: ximenachavez.com

Contacto: nutricionista@ximenachavez.com Facebook: Ximena Chávez – Nutrición para el adulto mayor

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