33 REGLAS DE ORO PARA FORTALECER TU SISTEMA INMUNITARIO

Cuerpo
Dr. José Luis Pérez-Albela
Médico cirujano
Médico naturista

 

 

Hacer algún deporte por lo menos una vez a la semana e ingerir una comida sana y balanceada elevará en todos los aspectos nuestro sistema inmunitario y nos hará sentir mejor tanto física como mentalmente.

 

 

1

Consumir ginseng. Es un poderoso tónico estimulante del sistema nervioso y de las defensas del organismo. Por naturaleza, es una planta adaptada a desarrollarse en hábitats difíciles y se puede afirmar que transmite esta característica a quienes la toman. Ayuda al cuerpo a regularse a sí mismo, y es muy útil cuando el estrés debilita la resistencia del organismo.

 

2

El poderoso ajo. EI ajo aumenta las defensas del organismo y está indicado en caso de infección, ya sea respiratoria o digestiva; aunque es más destacable como regulador del flujo sanguíneo. Para beneficiarse con sus efectos se aconseja consumir 1 o 2 dientes de ajo crudos al día. Pero cuidado, en exceso puede irritar el tubo

digestivo.

 

3

Propóleos. Es una sustancia resinosa que las abejas procesan de las yemas de los árboles y de algunas plantas y que utilizan para recubrir las paredes de la colmena y proteger de posibles enfer-medades a las abejas más jóvenes. La acción protectora del propóleos se debe a su riqueza en flavonoides, cumarinas, aldehidos aromáticos, triglicéridos fenólicos y sustancias que estimulan la producción de anticuerpos y que potencian la acción de las vitaminas.

 

4

La equinácea. Es una de las hierbas más populares en el campo de la medicina natural. Quienes aconsejan su uso destacan la capacidad de esta planta para reforzar el sistema inmunitario y generar mayor resistencia frente a diferentes agentes externos como virus, bacterias y sustancias tóxicas, gracias a la inhibición de una enzima llamada hialuronidasa.

 

 

5

Tomar probióticos. Las bacterias probióticas ayudan en la síntesis de vitaminas en el tracto intestinal, las cuales regulan las defensas inmunitarias.

 

6

Antioxidantes. Es una familia de nutrientes y sustancias presentes en los vegetales y que actúan protegiendo a las células de las moléculas inestables de oxigeno llamados radicales libres. Las mejores fuentes se obtienen de frutas y verduras crudas; por esta razón es conveniente comerlas a diario.

 

7

Zinc. Refuerza un sistema inmunitario deprimido. Su deficiencia altera la inmunidad celular. Abunda en las semillas de calabaza, sésamo y girasol, en las legumbres y algas.

 

8

Vitamina C. Estimula la acción de los glóbulos blancos y favorece la producción de interferón, una sustancia que nos defiende de diversos virus. Sus mejores fuentes son los cítricos como el kiwi, camu camu, y las coles y el perejil.

 

9

Vitamina E. Su capacidad antioxidante se extiende a las células que intervienen en la respuesta inmunitaria. Está presente en el aceite de germen de trigo, frutos secos, aceite de oliva, palta, entre otros.

 

10

Vitamina A. Favorece la producción de distintos tipos de células de defensa como los linfocitos T. Se obtiene del consumo de zanahoria, brócoli, acelgas, berros y espinaca.

 

11

Hierro. Su deficiencia facilita el riesgo de contraer infecciones y disminuye la respuesta inmunitaria. Las mejores fuentes de hierro son: lentejas, algas, levadura de cerveza y maca.

 

12

La fiebre como defensa natural. La fiebre es una reacción del organismo ante una infección o una lesión con la finalidad de recuperar el equilibrio. Una temperatura corporal elevada estimula los mecanismos de defensa, en concreto de la producción de células macrófagas, y frena al mismo tiempo la reproducción de algunos microorganismos que no sobreviven a temperaturas superiores a la media corporal. Por ello, es un error combatir la fiebre de forma rutinaria, aunque sea causa de malestar, ya que se bloquea un sistema de defensa natural y esto puede enmascarar una enfermedad más grave.

 

13

Ejercitarse. Proporciona grandes beneficios en la respuesta inmu-nológica, pero se debe tener cuidado, ya que si se practica en forma excesiva el organismo se debilitará y quedará expuesto al ataque de microbios. Lo más recomendable es practicarlo de 3 a 4 veces a la semana durante 20 o 30 minutos. Puede optarse por caminata, correr, nadar, etc.

 

14

Conservar un peso adecuado. Se ha descubierto que algunas de las células que amenazan al sistema inmunitario se encuentran en la grasa acumulada en nuestro cuerpo.

 

15

Relajación. Todos los estados de angustia afectan el funcionamiento del sistema inmunitario. El estrés perturba gravemente la salud, ya

que causa migraña, debilidad del sistema inmunitario, cansancio crónico y angustia, entre otros trastornos, razones por las que es necesario ponerle un alto.

 

16

Practicar técnicas de relajación y meditación. El yoga resulta una excelente opción para mantener el cuerpo y la mente en óptimas condiciones; pero si no puedes realizarlo, entonces, simplemente busca un lugar tranquilo de tu casa o un sitio donde haya vegetación; estírate como los felinos en todas direcciones expulsando el aire y luego siéntate relajado, cierra los ojos, sonríe y piensa en cosas hermosas.

 

17

Ingerir cereales. Nos brindan carbohidratos complejos y son proveedores de energía por excelencia, ya que brindan al cuerpo y especialmente al cerebro el "combustible" que necesitan para que funcionen en condiciones óptimas. Una vez que se ingieren, se almacenan como glucógeno (un tipo de azúcar) en los músculos y en el hígado para mantener normales los niveles de glucosa en la sangre y "alimentar" al sistema nervioso.

 

18

Compartir nuestros problemas con alguien especial. Siempre es bueno compartir nuestros problemas y desahogarnos. El consejo de un buen amigo o un familiar nos hará sentir que no estamos solos. Y esto reduce la angustia y, por lo tanto, ayuda a equilibrar nuestro sistema inmunitario.

 

19

Masticar bien. Cuando comemos y masticamos bien, nuestras glándulas salivales funcionan correctamente cubriendo el alimento y produciendo inmunoglobulinas, un tipo de anticuerpos y de proteínas plasmáticas producidas por el sistema inmunitario en respuesta a la presencia de sustancias extrañas que pueden ser una amenaza para el organismo. La saliva tiene varias funciones, entre ellas: digestiva, mecánica, solvente, lubricante y protectora de las mucosas.

 

20

Proteínas. Son vitales en el desarrollo celular, por lo tanto, son imprescindibles para el buen funcionamiento de todo nuestro organismo y para un mejor rendimiento físico. Sin embargo, debe desecharse la creencia de que hay que ingerirlas en altas cantidades y que la mejor fuente se encuentra exclusivamente en las carnes. La mejor forma de ingerirlas es eligiendo las que provienen de fuentes de alto valor biológico y que sean de fácil digestión, por ello, recomendamos el consumo de tarwi, kiwicha, quinua, soya y tofu (queso de soya), nueces, algas y levadura de cerveza.

 

21

Masaje linfático. Es un masaje suave que tiene como finalidad agilizar la eliminación de los desechos que se encuentran en nuestro organismo y que se concentran en el sistema linfático; además masajear la linfa mejora la nutrición de la piel y activa nuestras defensas inmunitarias, por ello, es el masaje por excelencia para las personas que sufren de enfermedades relacionadas con problemas del sistema inmunitario.

 

22

Practicar Chi Kung. Chi Kung significa "ejercitar la energía vital" y justamente de eso se trata. Este arte marcial se caracteriza especialmente por "llegar" a la mente desde el cuerpo, con el fin de lograr integrar la unidad "cuerpo-mente". Recuperando el equilibrio energético, luego podremos utilizar nuestra energía no solo en la salud y la vitalidad, sino también en la creatividad y en el desarrollo espiritual. Un buen ejercicio de Chi kung consiste en ir a la playa frente a la orilla del mar o visitar un parque rodeado de árboles y respirar mientras visualizamos que absorbemos la energía de la tierra por los pies y la del aire por medio de la respiración.

 

23

Practicar el poder de la palabra. Cuando deseamos algo de todo corazón y lo elevamos hacia el universo, la gran mayoría de nuestros deseos se materializan. Por ello, es importante pensar en cosas positivas y dominar nuestros pensamientos. Debemos hacer diariamente afirmaciones de salud como: "Yo tengo un cuerpo fuerte y un organismo saludable", "en mi sangre fluyen ríos de luz azul violeta que fortalecen mi sistema inmunológico" y el universo planeará la manera de que esto sea palpable en todo sentido.

 

24

Hongos Shiitake. Existen múltiples estudios que demuestran que la ingesta de hongos o setas es importante para la salud. Uno de estos es el hongo shiitake, que cuenta entre sus propiedades más interesantes fortalecer el sistema inmunitario. Sus aplicaciones son muchas y diversas. Su consumo es de gran ayuda en problemas

virales y bacterianos ya que estimula nuestra producción de interferón, linfocitos T y macrófagos. Así puede ayudarnos en casos de herpes, gripes y resfriados. También es un buen aliado en casos de cáncer y tumores ya que tiene propiedades antioxidantes (contiene lentinan, betaglucano, la enzima superóxido dismutasa, vitaminas A, C, E y selenio). Favorece el control de la hipertensión, reduce el colesterol y disminuye la viscosidad de la sangre. Esto es posible gracias a que contiene la eritadenina y a un tipo de fibra llamada chitin.

 

25

Germinados de alfalfa. La alfalfa es una planta herbácea que florece en primavera y que se puede tomar en forma germinada. Es uno de los alimentos naturales con más propiedades beneficiosas para la salud. Por su efecto depurativo y desintoxicante, favorece la eliminación de ácido úrico. El germinado de alfalfa es muy útil en las anemias ya que es un buen regenerador de la hemoglobina, por lo que es ideal para las personas con tendencia a las hemorragias o con fragilidad capilar por su riqueza en vitamina K. Favorece las digestiones debido a las enzimas digestivas que posee ya que evita el desarrollo de bacterias putrefactas. Es uno de los alimentos más remineralizantes y alcalinizantes. El germinado de alfalfa puede aumentar la resistencia a las enfermedades debido a su contenido enzimático y a su alcalinidad, que proporcionan al organismo un equilibrio interno.

 

 

26

Algas. La mayoría de los orientales consumen algas en su alimentación, y por esa razón, el índice de enfermedades en esas regiones es el más bajo del mundo. En nuestro país tenemos una gran variedad como los yuyos, cochayuyo, y lechuguita de mar; además podemos encontrar en los autoservicios y en los lugares que venden comida oriental: las algas nori, wakame, kombu, las cuales elevan nuestro sistema inmunitario porque contienen una gran cantidad de microelementos nutritivos, entre ellos, el hierro, calcio, cobre, magnesio, manganeso, zinc, flúor, molibdeno, selenio, vitaminas B12, E, y ácidos nucleicos.

 

27

La risa, la mejor medicina. Está comprobado científicamente que la risa es un poderoso estimulante del sistema inmunitario. La risa es gratis y es una de las mejores medicinas que tiene el ser humano para conservar una buena salud. Existen una gran cantidad de estudios médicos, psicológicos y psiquiátricos que respaldan esta afirmación. Entre sus beneficios tenemos que: disminuye el cortisol (hormona del estrés); provoca relajación muscular y, por lo tanto, reduce la tensión; aumenta el flujo sanguíneo, debido a que al momento de reír las arterias se dilatan; activa el sistema circulatorio; mejora el proceso digestivo; incrementa la calidad de la leche materna (esto se debe a que al reír se elevan los niveles de melato-nina); tiene un efecto broncodilatador; aumenta la tolerancia al dolor, ya sea por distracción mental e incrementa la producción de las endorfinas.

 

28

Magnesio. El magnesio es fundamental para la vida humana ya que acelera los procesos digestivos y es fuente de armonía celular mediante el equilibrio mineral que genera. Consigue normalizar la corriente sanguínea estabilizando la presión arterial. Activa los riñones para eliminar el ácido úrico. En los casos de artritis, descalcifica la membrana de las articulaciones. Ataca la esclerosis calcificada, evitando los infartos. Purifica la sangre vitalizando el cerebro, mantiene la juventud hasta avanzada edad y normaliza el sistema nervioso. Debido a todas las propiedades de este mineral, el sistema inmunitario se beneficia de manera extraordinaria.

 

29

Selenio. Es un poderoso antioxidante y tiene la capacidad de luchar contra los radicales libres que dañan las células del cuerpo. Los radicales libres pueden contribuir al estrés oxidante, que a su vez puede incidir en el envejecimiento prematuro de las células. El selenio también estimula el sistema inmunitario, manteniéndolo en óptimas condiciones y es un componente esencial de la estructura proteínica de los dientes. Como parte vital del metabolismo hormonal en la tiroides, el selenio asiste en la regulación de la tasa metabólica corporal.

 

30

Uña de gato. Muchas son las propiedades que se han descubierto de esta planta oriunda de nuestra selva, entre ellas:

Inmuno-estimulante: por los alcaloides, isomitrafilina y pteropodina.

 

Antiinflamatoria: gracias a los glucósidos quinóvicos, un 15% superior a la indometacina. Es útil en casos de artritis reumatoide, artritis diversas, bursitis, reumas, lupus y fibromialgias.

 

Anti radicales libres: es eficaz en procesos inflamatorios, cancerosos, estados febriles y ayuda a las personas que han estado sometidas a la exposición de radiaciones ionizantes.

 

Antimutágena y citostática.

 

Antiviral: especialmente contra los ARN-virus encapsulados. Útil contra el virus del sida HIV, herpes genital y herpes zóster, resfriados, sinusitis, otitis, virus de la estomatitis vesicular, conjuntivitis.

 

Desintoxicante y resolutiva del tracto digestivo: es muy útil cuando fallan los tratamientos convencionales en la enfermedad de Crohn, diverticulitis, colitis, hemorroides, fístulas, gastritis, úlceras, parásitos intestinales.

 

Antialérgica: útil en casos de neurobronquitis y lupus.

 

Es eficaz en la fatiga crónica, depresión orgánica, acné, entre otros.

 

31

Ayunar. Todas las culturas del mundo han fomentado el ayuno, no solo porque purifica el cuerpo, sino porque también aclara nuestra mente y calma las emociones ayudándonos a sentirnos más serenos. Se recomienda ayunar una vez al mes bebiendo solo agua o realizar mini ayunos una vez por semana haciendo un almuerzo ligero, sin tomar desayuno, ni cena. Nuestro cuerpo necesita desintoxicarse para funcionar mejor.

 

32

Cromoterapia. El color y la luz forman un todo integrado. La luz solar, que es la fuente de luz más grande de la tierra, contiene todos los colores del espectro. Nuestro organismo se nutre de esta luz y de los colores que contiene, generando así energía que se utiliza o almacena para mantener nuestras funciones emocionales y biológicas en excelente estado, para desintoxicar el organismo y para fortalecer el sistema inmunitario y armonizar el organismo. Para lograr este nivel de salud, es necesario absorber una gama de colores equilibrada y, para lograrlo, se necesita hacerlo muy temprano con la salida del sol.

 

33

Consumir miso. Es una pasta fermentada de soya, cereales y sal marina integral, la cual es muy apreciada por sus propiedades medi-cinales y digestivas. Es un excelente alcalinizante, remineralizante, antioxidante y depurativo de la sangre. Sirve también para prevenir enfermedades cardiovasculares y gracias a sus isoflovonas favorece el equilibrio hormonal de la mujer. Es rico en magnesio, calcio y hierro, también contiene proteínas y vitaminas A, B, E y ácido fólico.

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