EL SECTOR CULTURAL EN EL PERÚ

Mente
Kevin Niezen

 

El Portal Bien de Salud les brinda constantemente toda la información posible relacionada con el bienestar y la salud; pero también nos interesa el significado de la palabra “salud” en varios ámbitos que no están necesariamente relacionados con la medicina y la ciencia.

 

En esta oportunidad nos enfocaremos en el sector cultural de nuestro país, el cual aún se encuentra en condiciones de escaso desarrollo.

 

 

Un país incipiente

Una de las cuestiones más importantes que se deben considerar cuando nos referimos al sector cultural en el Perú es la idea de una nación incipiente. Esto quiere decir que el Perú, a pesar de haber mostrado muchos avances tecnológicos y sociales en los últimos años, aún es un país en pleno desarrollo. Cuando una nación todavía se encuentra en crecimiento, los sectores de mayor enfoque suelen ser la ingeniería, el derecho, la medicina, las ciencias políticas y toda línea profesional orientada al desarrollo del país.

 

En este respecto, el espacio por las artes y despliegues culturales es reducido. Ciertamente, en el momento en que un país requiere de desarrollo, el sector cultural se ve limitado y en estado de abandono. Esto ocurre a partir de una necesidad de enfocarse en sectores primarios para el desarrollo.

 

El error que sí se comete es considerar a la cultura como un sector secundario al momento de fomentar el crecimiento nacional.

 

 

El Perú y la irresponsabilidad

Hace tan solo unos años el Perú empezó a fomentar la creación de varias carreras con enfoques artísticos en un cierto número de universidades.

 

La música, la pintura, la literatura, las artes visuales, entre otras, empezaron a formar parte del grupo de carreras universitarias. También aparecieron centros de estudio exclusivamente dedicados a disciplinas artísticas. Todo se mostraba bastante prometedor; el problema es que, si bien se fomentó la inclusión de carreras universitarias con orientación artística, los esfuerzos por integrar estas carreas en el ámbito laboral fueron insuficientes.

 

Esto ocasiona que muchas personas graduadas como bachilleres en música, artes visuales, literatura, etc., encuentran oportunidades limitadas en un sector con falta de desarrollo. Con un espacio restringido y sin muchas posibilidades para contribuir en el sector cultural, muchas de estas personas se ven obligadas a asumir labores en el campo de la docencia o en ventas.

 

Y finalmente, ¿de qué sirve estudiar una carrera si las oportunidades de ejercerla suelen ser siempre las mismas? ¿Dónde está la diversidad en el sector cultural?

 

 

El problema de la sociedad peruana

Si bien podemos admitir que el sector cultural del Perú es poco “saludable”, también podemos destacar que ello se debe a la desigualdad que flagela nuestra sociedad.

 

Los peruanos, realmente, no nos consideramos iguales entre nosotros. Ello se debe a que existe mucha diversidad en el Perú, pero en lugar fomentarse, es etiquetada y prejuzgada. Existen un gran número de términos despectivos para personas que provienen de zonas específicas, sean de condición alta como baja. En ese aspecto, el espacio cultural sufre. Si un país no puede desarrollarse y crecer en un espacio diverso y multicultural, entonces el sector enfocado en el arte se verá sofocado y limitado. El arte crece en situaciones de libertad, diversidad, y siempre se ha encargado de admitir incontables voces y visiones del mundo.

 

Si nuestro país no se concentra en brindar oportunidades a distintos tipos de personas, entonces el arte y, por extensión, el sector cultural, se verá reducido.

 

 

¿Qué se puede hacer al respecto?

Si bien aún se requieren muchos años para crear un espacio cultural saludable y estable, sí existen acciones que podemos realizar en el presente para contribuir a crear un mejor futuro.

 

Podemos, como ciudadanos, participar un poco más en los sectores culturales de nuestro país. Asimismo, podemos contribuir a eliminar el estigma que se tiene de que el arte es un pasatiempo y una absoluta pérdida de tiempo.

 

La difusión de contenido cultural por las redes sociales también permite que una mayor cantidad de público esté al tanto de nuevas producciones, conciertos y eventos.

 

Y, finalmente, la verdadera labor es cambiar la mentalidad de una sociedad que se niega a aceptar su diversidad; es un proceso arduo que aún tomará muchos años, pero es importante pensar que todo gran cambio en la historia empezó a partir de pequeños esfuerzos impulsados por una fuerte convicción de lograr uno o varios objetivos.

 

 

 

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