DEPENDENCIA EMOCIONAL: ADICCIÓN A LAS PERSONAS

Mente

 

 

¿QUÉ ES UNA DEPENDENCIA AFECTIVA?

La palabra dependencia hace referencia al hecho de estar conectado o subordinado a algo para poder subsistir. Esto significa que si a un organismo se le quita aquello a lo que es dependiente, posiblemente el mismo entre en un estado de gran sufrimiento y finalmente puede dejar de existir.

 

Evidentemente, esto último es un extremo más aplicable a elementos de la naturaleza indispensables para la vida como el oxígeno para algunos seres, por ejemplo. Sin embargo, cuando se habla de una dependencia emocional o afectiva, la persona en cuestión puede estar tan inmersa en esa dinámica relacional enfermiza que podría pensar que sin su pareja ya nada tiene sentido, así como temer sentirse “muerta en vida”.

 

Estas relaciones, coloquialmente llamadas “tormentosas”, se caracterizan por incluir permanentes discusiones y problemas que desencadenarán emociones como ansiedad o una fuerte tristeza que puede llegar a la depresión.

 

El dependiente emocional por lo general tenderá a emparejarse con personas dominantes, de carácter fuerte, posesivas, déspotas, egoístas, capaces de llegar incluso al maltrato físico o psicológico. Debido a una amplia necesidad de cariño, se caerá en una especie de apego que imposibilitará la separación definitiva del sujeto maltratador.

 

En un gran número de ocasiones, esa incapacidad de separación se verá reforzada por una falsa esperanza del individuo en poder cambiar o salvar a su pareja. Realizará todo tipo de sacrificios con tal de satisfacer sus gustos y así evitar problemas. Mientras todo vaya bien sentirá que la situación es perfecta, pero apenas surgen inconvenientes los problemas volverán a aparecer. Este patrón no es así en un inicio, pero poco a poco, a medida que la relación vaya teniendo mayor tiempo de duración, se irá intensificando y aumentando en frecuencia.

 

Se puede decir que el dependiente emocional es similar a un adicto, ya que a pesar de que está en contacto con algo que le hace daño, la persona sigue manteniendo esa relación. Esto es lo mismo que sucede cuando se consume una sustancia, esta puede ser muy peligrosa para la integridad el individuo, sin embargo, aun conociendo todos los peligros que esto acarrea, éste continuará con el consumo.

 

Aquí aparece otro punto a tomar en consideración. Cuando un adicto interrumpe o disminuye el uso de una sustancia aparece el famoso síndrome de abstinencia, el cual consiste en una serie de síntomas como pensamientos acerca de la droga, deseos, ansiedad, inquietud, etc., que llevarán o forzarán al sujeto a volver a la utilización del agente psicoactivo. Sucede exactamente lo mismo con la persona que tiene una dependencia emocional: empezará a sentir ansiedad o tristeza debida a la ausencia de la pareja, tendrá pensamientos relacionados a él o ella, sensación de vacío, auto-reproches, culpa, etc. Todo esto provocará que vuelva a buscar a quien le hace tanta falta y así podrá cortar con el malestar experimentado.

 

 

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LOS DEPENDIENTES EMOCIONALES?

Dar prioridad a la pareja: Pone su relación por encima de todo. Ni sus actividades laborales, ni los amigos, ni los hijos, pueden interponerse entre él o ella y su pareja. Un ejemplo de esta característica es cuando la persona va dejando de lado sus aficiones para poder pasar más tiempo dedicado a la relación.

 

Deseo de acceso constante: Siempre buscará la manera de estar en contacto con la pareja; mientras estén físicamente cerca esto no representa mayor problema y lo único que hará será tratar de llamar constantemente la atención de esa persona. El problema surge cuando están separados, pero actualmente las llamadas de teléfono y los servicios de mensajería ofrecen cierta “solución” a este inconveniente. El contacto que se busca puede ser muy frecuente y excesivo, hasta el punto de llamar la atención al entorno o de ocasionar algún problema en el centro laboral. Demás está decir que deseará que cuando se terminen las obligaciones puedan reunirse lo más pronto posible. Lo más normal es que el otro individuo ponga límites y, considerando el tipo de personalidad que podría tener, estos pueden ser abusivos y exagerados.

 

Tendencia a la exclusividad en las relaciones: En toda relación de pareja hay un deseo de exclusividad. Pero el dependiente emocional lo lleva al extremo, todo aquello que interfiera entre ellos será interpretado como fastidioso o indeseable.

 

Idealización de la pareja: Se va a sobrevalorar en gran medida todo lo que representa la otra persona y todo lo que está relacionado a ella. Esto va más allá de cierto grado de admiración. Será el más guapo, el más inteligente, el mejor, etc.; siempre denotando una imagen exageradamente grandiosa.

 

Sumisión: Permitirán absolutamente todo, justificarán los actos de la pareja y los complacerán absolutamente en todo lo que pidan. Esto debido a la idealización y al deseo de estar siempre cerca.

 

Temor al abandono: La idealización del compañero es tan grande y le da tanto peso a la relación, que se experimentará un gran miedo a ser abandonado por éste. Puede llegar al extremo de experimentar incapacidad en romper el vínculo, por más deteriorado que este pueda encontrarse.

 

Presencia de un “síndrome de abstinencia” tras la ruptura: Por lo general, se puede tratar de un trastorno depresivo mayor con ideas obsesivas, o, dicho en otras palabras, una depresión muy fuerte con pensamientos repetitivos y angustiosos en torno a un tema que, en este caso, es la relación perdida y todo lo que ello acarrea: recuerdos, planes para reanudar el contacto, remordimientos por supuestos errores cometidos, etc. También puede ir acompañado de una fuerte ansiedad e incluso molestias físicas, así como también ideación suicida debida a la sensación de falta de sentido.

 

Buscar parejas con un perfil determinado: El tipo de persona que suelen buscar es normalmente alguien engreído, distante afectivamente, egocéntrico y a veces hostil, posesivo o conflictivo. Además, pueden tener cierta tendencia a relacionarse con personas llenas de problemas, con un fondo importante de vulnerabilidad o fragilidad emocional con el que el dependiente se identifica, produciéndose igualmente una relación desequilibrada, por medio de la cual se intenta cuidar y controlar a dicha persona, mientras que ella, en muchas ocasiones, se aprovecha de ese comportamiento sumiso y atiende solo a intereses egoístas o afectivamente enfermizos.

 

Historial amplio de relaciones: Suelen siempre estar emparejados con alguien, lo cual puede dar la impresión de que necesitan a otra persona permanentemente a su lado. Los periodos de “soledad” suelen ser muy cortos ya que, incluso estando sin pareja formal, van a buscar la forma de salir con alguien o tener a otro individuo que esté constantemente pendiente de ellos.

 

Baja autoestima: Se entiende autoestima como el cariño por uno mismo, por lo tanto, ante la falta de ésta, existe una tendencia a no valorar los logros, buscar siempre los errores y defectos, no protegerse cuando se está en peligro, no animarse cuando se necesita motivación, de ponerse condiciones a uno mismo para autoafirmarse. Además, la búsqueda permanente de algo externo para sentirse bien da cuenta que algo en su interior no está funcionando adecuadamente.

 

Miedo a la soledad: Esta falta de autoestima puede generar que se tenga temor a estar solo con uno mismo, ya que no le resulta agradable pasar tiempo con alguien que “no le agrada”. Además, como ya se mencionó, experimentan temor a una soledad “sin pareja”. La manera de enfrentarlo es teniendo muchas relaciones amorosas o casuales.

 

 

CAUSAS

La falta de autoestima es un factor importante ya que llevará a tratar de encontrar soluciones externas para una carencia interna, la cual puede ser llevada hacia objetos, logros o personas. En el caso de las dependencias emocionales nos encontramos con que la búsqueda se ha llevado por la última de esas opciones. Asimismo, se habla también de una causalidad en las familias disfuncionales, en las cuales las necesidades afectivas básicas no han sido satisfechas apropiadamente.

 

BUSCANDO SOLUCIONES

Este es un problema que se puede solucionar o manejar de una manera eficaz. ¿Cómo? La psicoterapia ha demostrado tener efectividad en este tipo de problemas ya que permitirá una exploración de los distintos vacíos y carencias afectivas que pueden estar afectando a los individuos y, de esta forma, iniciar una búsqueda interior para poder ir descubriendo las verdaderas aspiraciones y deseos de los consultantes. No obstante, es de mucha relevancia resaltar el papel de la motivación propia de las personas que acudan a consulta, ya que si no están verdaderamente interesados en solucionar ese problema, difícilmente lo lograrán.

Califícalo

/ 4
Compártelo

Compártelo