LAS PAREJAS Y EL MATRIMONIO

Mente

 

 

ENTREVISTA AL DOCTOR 

FRANCISCO SOLÍS

 

 

 

Por Kevin Niezen

Bien de Salud conversó con el terapeuta Francisco Solís, especializado en terapias conductuales y de parejas. Nuestra charla se enfocó en las bases fundamentales de una relación de pareja y el compromiso posterior del matrimonio.

 

REVISTA BIEN DE SALUD: Dr. Solís, ¿qué es para usted la “pareja ideal”?

Dr. Francisco Solís: La pareja ideal es aquella que posee tres componentes fundamentales: intimidad, pasión y decisión/compromiso.

 

De acuerdo a lo planteado por Sternberg, las relaciones amorosas se comparan a un triángulo, y estarían definidas tanto por la intensidad como por el equilibrio de los elementos. Los triángulos del amor variarán en tamaño y forma; ambos aspectos definirán cómo se siente una persona hacia la otra. Y por esta razón, el matrimonio no es el lenguaje del yo, sino el lenguaje del tú.

 

R.B.D.S.: De acuerdo a su experiencia, ¿cuáles son las principales causas por las que un matrimonio tiende a desmoronarse?

D.F.S.:

· No aprender a resolver los conflictos en la relación.

 

· Permitir conductas pasivo-agresivas o agresivas.

 

· Sentirse rechazado(a) o no valorado(a) por el cónyuge.

 

· Sentirse atrapado(a) en el” juego de la culpa”.

 

· Permitir la infidelidad.

 

· Colocarse a la defensiva durante las discusiones.

 

· Permitir mantenerlo (la) solo en el aspecto material.

 

· Construir una muralla de silencio durante o luego del conflicto. 

 

R.B.D.S.: ¿Cómo evoluciona el concepto de comunicación entre una pareja a medida que pasan los años como cónyuges y convivientes?

D.F.S.: Con el paso del tiempo las personas, individualmente, vamos cambiando, vamos madurando, y nuestras aspiraciones e intereses se van afinando más y más.

 

Cuando tenemos una pareja, sería un error de nuestra parte asumir y pensar que todo va a ser igual para toda la vida. Al mismo tiempo que nosotros mismos vamos cambiando como personas, nuestra relación de pareja también debe cambiar y evolucionar a la par.

 

La mayoría de los problemas de pareja se deben a que la relación no evoluciona una vez que hemos cambiado como personas. Los problemas se pueden manifestar de muchas maneras; la infidelidad es una de ellas. El otro gran problema es la falta de comunicación.

 

Cuando hay falta de comunicación, las parejas no evolucionan, no se actualizan y, como consecuencia, el amor va “desapareciendo”; y tarde o temprano la relación se vuelve monótona y generalmente llega a su fin.

 

Como bien dice Víktor Frankl “La puerta que da entrada a la felicidad se abre siempre tirando de ella hacia fuera”, porque la comunicación de cada uno enriquece la comunicación del otro, lo que conduce de alguna manera a la felicidad mutua.

 

R.B.D.S.: ¿Qué tan traumático es un divorcio? ¿Es posible detener la desintegración de un matrimonio en todos los casos? ¿O también existen situaciones en las que es inevitable?

D.F.S.: Para muchas personas el divorcio es muy traumático, tanto para la pareja, como para los hijos. Después de una separación, los dos integrantes de la pareja sufren diferentes pérdidas, en el sentido de que van a tener que enfrentar una serie de situaciones nuevas, semejantes al proceso de duelo por la muerte de un familiar, con la diferencia de que “se resuelve más rápido un proceso de duelo, si no es patológico, que un proceso de separación”. Paulina Kernberg, Psiquiatra de la Universidad de Cornell en EE.UU., ubica al divorcio como el segundo trauma más importante en la vida de un ser humano después de la muerte de uno de sus padres.

 

Al separarse, las personas pueden llegar a perder su identidad, se afectan y se desorganizan, se debilita la estructura y la función protectora de la familia, se pierde el círculo de amigos, la familia política, los referentes espaciales (provocado por las mudanzas), la estabilidad económica, la unión parental para enfrentar los problemas de los hijos, además de las situaciones típicas que constituyen la cotidianeidad de una familia.

 

Y los hijos experimentan, entre otros problemas, lo siguiente:

 

· Pérdida de poder adquisitivo.

 

· Cambio de residencia, escuela y amigos.

 

· Convivencia forzada con uno de los padres o con miembros de la familia de alguno de ellos.

 

· Disminución de la acción del padre con el que no conviven.

 

· Introducción de parejas nuevas de los padres.

 

· Una mala aceptación del divorcio de parte de uno de los padres puede llevarlos a convivir con una persona deprimida u hostil.

 

· Generalmente, el divorcio conlleva una cierta hostilidad entre los padres.

 

Sí, es posible detener la desintegración familiar con ayuda terapéutica a través de psicoterapia de pareja y familia. Pero esto no se da en todos los casos, ya sea porque se han lastimado mucho emocionalmente y no pueden involucrarse en el perdón, porque ya están implicados en otra relación de pareja, o simplemente porque el egoísmo no les permite tomar una decisión de cambio. Y hay otras relaciones que por la patología de ambas partes, el divorcio es inevitable.

 

R.B.D.S.: Para la generación joven: ¿qué consejo les daría sobre el matrimonio?

D.F.S.: Para mejorar y preservar el matrimonio les aconsejo:

 

· No permitan que el cansancio, y sobre todo la rutina, impidan mantener la intimidad con su pareja; deben separar siempre un espacio para hablar de ustedes mismos. Esto fortalece el amor.

 

· Si su pareja no les da aquello que necesitan o esperan, no se enojen, díganselo y ayúdenlo(a) a que los conozca y los entienda.

 

· Cuando discutan con su pareja, mantengan la calma y no se enfoquen únicamente en defender su punto de vista. Escuchen con empatía lo que el otro quiera decirles y traten de entender, no solo lo que les dice, también lo que sienten. Sin embargo, no adivinen, corrobórenlo con ella o él.

 

· Recuerden que no siempre tienen la razón y que reconocer que están equivocados(as) no solo es una muestra de flexibilidad e inteligencia, sino de capacidad para mantener mejores relaciones. Sin embargo, no les den la razón a su pareja simplemente para evitar un conflicto. Cuando lo hagan, deben de estar convencidos de que es así.

 

· Cuando tengan un problema, nunca, nunca, nunca, se dejen de hablar, ya que en un principio puede ser una forma de “castigar” a su pareja, pero después se vuelve una costumbre que solo creará una gran distancia entre ustedes.

 

· Cuando su pareja le diga algo que no le guste, piense en lo que le está diciendo antes de enojarse.  Es posible que tenga razón o que haga ese comentario, no para atacarlo, sino para que entienda lo que le pasa o lo que desea.

· Aprendan a pedir lo que desean sin esconderse detrás de un falso orgullo, y persuadan a su pareja para que haga lo mismo.

 

· Cuiden su tono de voz y su lenguaje corporal, porque en ocasiones, es más importante cómo se dice algo, que las palabras pronunciadas.

 

· Utilicen el sentido del humor en la comunicación con su pareja, pero no para burlarse o reírse de ella.

 

· Si les cuesta comunicarse verbalmente, utilicen el lenguaje corporal (besos, caricias, contacto, etc.).

 

· Intercambien formas de comunicación más claras y directas para expresar opiniones, pensamientos, sentimientos y deseos de manera que hablen de uno mismo, obviando las acusaciones o referencias al otro.

· No dar consejos no solicitados para solucionar un conflicto, más bien traten de ayudar al otro a encontrar su propia verdad.

 

· Evitar generalizaciones. Los términos absolutos - todo o nada, siempre o nunca - sofocan la comunicación y generan un estado anímico de enfado.

 

· Compartan temas de conversación. Dialoguen cuáles son sus metas y ayúdense a redefinirlas y evaluarlas. Conversen sobre qué hace feliz a su pareja y qué se puede cambiar para mejorar.

 

· Escuchen los miedos del otro, sin burlarse, reírse, o minimizarlos.

 

· Es necesario que la pareja busque y reserve determinados momentos en los que puedan dedicarse el uno al otro sin interrupciones. Estos tiempos pueden ser breves o largos, pero lo importante es la frecuencia con que se desarrollan.

 

R.B.D.S.: Muchas gracias Dr. Solís, estamos seguros de que sus consejos servirán para ayudar a muchos de nuestros lectores en su relación de pareja.

D.F.S.: Gracias a ustedes también, porque a través de estos artículos y entrevistas fomentan la unión sana de las parejas, y les ofrecen a sus lectores las herramientas para mantener la armonía familiar.

 

 

Dr. Francisco Solís P.

Centro Psicológico Familiar San Borja

Familia-Pareja y Adolescentes

Av. Aviación 3143 Dpto. 302

Cel. 943 748 544

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