SANACIONES EMOCIONALES A TRAVÉS DE LAS FLORES DE BACH

Cuerpo

 

Las Flores de Bach, también conocidas como remedios o esencias florales de Bach, fueron creadas entre los años 1928 y 1932 por un médico y homeópata inglés llamado Edward Bach, quien es conocido como el padre de la terapia floral.

 

Se trata de unos elixires obtenidos de flores maduras, cuya preparación se realiza artesanalmente remojando o macerando flores de diversas especies propias de algunas naciones constitutivas del Reino Unido, y que luego son diluidas en un destilado de alcohol para su conservación.

 

Su creador, Edward Bach, descubrió que las flores tenían una “información energética-vibracional”, pues se dio cuenta que cuando la energía de la luz del sol penetraba en el rocío de agua que se posaba sobre las flores, era capaz de sanar la planta. Por ello, comenzó a colocar las flores en frascos con agua de manantial asegurándose que la luz del sol penetrara en ellos, y con esto, descubrió que los rayos del sol eran capaces de transferir la energía de las flores al agua.

 

Su estudio abarcó la creación de preparados de 38 flores diferentes, las cuales, por su información energética-vibracional, son capaces de sanar trastornos y patrones mentales y emocionales que conllevarán posteriormente a una sanación física; pues su creador Bach, estableció una hipótesis en la que hay una correlación entre las emociones y la parte física, en donde las enfermedades son consecuencia de los desequilibrios mentales y emocionales.

 

Bach, creía que era posible curarse a sí mismo a través de la cura de las emociones que son la raíz de todos los males; y por eso quiso crear un sistema sencillo y al alcance de todos, a través del cual se pudiesen prevenir y hasta curar enfermedades crónicas de manera sencilla, pues consideraba que “la razón principal del fracaso de la ciencia médica moderna reside en que trata los síntomas y no las causas”.

 

Los estados emocionales que ayudan a equilibrar cada una de las 38 flores, son: “tortura mental detrás de una cara alegre, miedo o ansiedad de origen desconocido, intolerancia, personas serviciales que no saben decir que “no”, necesidad de aprobación ajena, miedo a perder el control, histeria, incapacidad de aprender de los errores, amor egoísta y posesivo, soñar con el futuro sin prestar atención al presente, rechazo a la propia apariencia, sentirse abrumado por la responsabilidad, desánimo y abatimiento tras un contratiempo, desesperanza y derrotismo, egocentrismo y preocupación excesiva por sí mismo, odio, envidias, celos, vivir en el pasado, cansancio mental, impaciencia, falta de confianza, miedo de cosas conocidas, profunda tristeza sin razón aparente, personas incansables que superan el punto de agotamiento, agotamiento tras esfuerzos físicos o mentales, culpa, preocupación excesiva por los seres queridos, terror y miedo extremo, abnegación, rigidez y auto-represión, incapacidad de elegir alternativas, shock, conmoción, angustia mental extrema, exceso de entusiasmo, ser dominante e inflexible, protección al cambio e influencias no deseadas, personas reservadas y dignas que se sienten aisladas, pensamientos no deseados y argumentos mentales, incertidumbre sobre la propia dirección en la vida, deriva, resignación y apatía, autocompasión y resentimiento”.

 

Aunque parece difícil entender su funcionamiento, algunos científicos como Luc Montagnier (virólogo francés que ganó el premio Nobel de medicina en el año 2008), han señalado que “tanto él como muchos otros investigadores han demostrado que el agua líquida tiene estructuras que pueden contener y guardar moléculas biológicas”, lo que le brinda a este tratamiento, un cierto fundamento científico, más aún cuando el propio creador fue un hombre de ciencia; sin embargo, es una terapia que se podría enmarcar dentro de lo que se conoce como terapia de medicina alternativa, pues no está regulada oficialmente como una medicina farmacológica, ya que no es un medicamento con propiedades biológicas o fisiológicas; encuadrándose por lo tanto más hacia la rama de la medicina homeopática.

 

Aun y cuando hay muchas variantes de pensamientos sobre la efectividad de esta terapia o si por el contrario se trata de un efecto placebo; los que apoyan su eficacia insisten en que son sus “características vibracionales” las que actúan sobre las emociones, lo cual por supuesto no corresponde con algo estudiado por la ciencia; por tal motivo, corresponderá a cada persona de manera individual, decidir su utilización; sin embargo, al tratarse de una terapia alternativa que plantea influir positivamente sobre las emociones, no debería ser descartada, y vale la pena tomarla en cuenta. 

 

 

Fuentes de información:

es.wikipedia.org

bioecoactual.com

bachcentre.com

 

18/01/2021

 

 

 

 

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