ALIMENTOS PARA CUIDAR LA PRÓSTATA

Nutrición

 

¿Puede ayudar una dieta a mantener sana la próstata? ¡Claro que sí! Y es que, como bien dicen, somos lo que comemos.

 

Estudios documentados han demostrado que la alimentación desempeña un papel primordial en la prevención y control de las enfermedades de la próstata. Así por ejemplo, gracias a su dieta sana y nutritiva, los casos de problemas con la próstata son bastante menores en las culturas orientales como el Japón y la China; por tal razón aconsejamos a todos los hombres a consumir estos nutrialimentos que serán de mucho beneficio para el cuidado de su próstata.

 

La soya. Esta legumbre constituye un potente anticancerígeno. Estudios realizados en Japón confirmaron que una ingesta diaria reducía a 1/3 la posibilidad de desarrollar cáncer de estómago. Igualmente se ha comprobado que comer soya o sus derivados, detiene el crecimiento de las células cancerosas, especialmente en el cáncer de mama, próstata, útero y de colon. El alto consumo de soya explicaría los bajos índices de casos de cáncer de próstata en los países asiáticos. En China, a modo de ejemplo, "solo dos de cada cien mil varones sufren esta enfermedad (26.000 casos al año, en una población de 1.300 millones de personas)". La razón es la dieta alimenticia de los chinos, rica en isoflavonas, y lignanos, los cuales tienen la facultad de disminuir las hormonas masculinas que son directamente responsables de la hiperplasia prostática benigna y de inhibir el crecimiento de las células cancerosas en este órgano.

 

La calabaza. Por su contenido de carotenos, es muy recomendada. Las propiedades de los carotenos son muy amplias. Entre ellas merece especial atención su capacidad para inhibir el desarrollo del cáncer. Se ha comprobado la importancia que tiene el consumo de alimentos de hojas verdes para impedir la hiperplasia prostática benigna, una enfermedad que puede darse en los hombres a partir de los 50 años y que, aunque no resulte grave como el cáncer, supone molestias graves a la hora de la micción o la relación sexual.

 

La col. Y todos los miembros de la familia como las coles de Bruselas, coliflor y brócoli, los cuales son ricos en vitamina C, cisteína, glucosinolatos y sulforrafano. Son los alimentos que más nos protegen contra los cánceres (principalmente de mama, pulmón, estómago, ovario, próstata y colon). Sería conveniente comerlas una vez al día. Sus propiedades antioxidantes se consideran muy interesantes para la prevención de muchas enfermedades corporales, resultando indicadas en el cuidado de la salud de las arterías y del corazón. Entre los antioxidantes más potentes de esta planta se encuentra el ácido-lipoico, un componente que durante algún tiempo fue considerado como una vitamina más del grupo B y cuyas propiedades antioxidantes son muy reconocidas en los últimos años.

 

Aceites vegetales. El consumo de ciertos tipos de aceites como: sacha inchi, ajonjolí, oliva y linaza deben formar parte de la dieta habitual, especialmente de las personas con problemas de próstata. Estos aceites son ricos en Omega3. La inclusión de alimentos o complementos ricos en este componente protege contra la aparición de ciertos cánceres, especialmente de colon, próstata y el de mama. Además pueden reducir el tamaño de los tumores, al impedir el crecimiento de las células cancerosas o evitar que estas, mediante metástasis, se reproduzcan en otras partes del organismo.

 

Hongos. Una reciente investigación de la Universidad de Haifa estableció que las moléculas que se encuentran en el hongo común, como Ganoderma Lucidum, ayudan a eliminar algunos de los mecanismos implicados en el desarrollo del cáncer de próstata. La principal acción del hongo es interrumpir la actividad del receptor androgénico e impedir la proliferación de células cancerosas desde dentro de las células. Una de las características más importantes de este hongo es su capacidad para combatir el cáncer; sin embargo, la mayor parte de la investigación se concentró en conocer en qué medida el hongo afecta al sistema inmunitario.

 

Espinacas. Este vegetal, al igual que la col y el brócoli, contiene el poderoso fitonutriente sulforafano, que se ha relacionado con un menor riesgo a sufrir de una gran cantidad de cánceres mortales, incluido el cáncer de mama, colon, próstata y ovarios. El sulforafano también puede ayudar a reparar la piel dañada. La espinaca también es una fuente excelente de vitamina K, magnesio y calcio.

 

Cebollas y ajos. Estos elementos de la naturaleza, por su alto contenido de azufre orgánico, actúan como un excelente protector de la próstata. Un estudio publicado en la revista del Instituto Nacional del Cáncer (EU) muestra que los hombres que comen al menos 10 gramos diarios de ajo o de cebolla, tienen 50 por ciento menos riesgo de padecer cáncer de próstata, en comparación con aquellos que no los comen.

 

Germen de trigo. Hace unos años, en Hungría, se llegó a la conclusión de que el germen de trigo es especialmente útil para los pacientes de cáncer, y su consumo ayuda a tratar muchos problemas difíciles de superar con los tratamientos convencionales. Los compuestos del germen de trigo tienen una función complementaria más que interesante para contrarrestar el avance del cáncer, si es consumido con frecuencia por el paciente. Existen algunos suplementos dietéticos del germen de trigo que permiten prevenir la proliferación del cáncer, fortalecer el sistema inmunitario, matar las células infectadas, y favorecer la recuperación del paciente que ha pasado por tratamientos convencionales.

 

Naranja. Por su alto contenido en vitamina E, es muy recomendable ingerirla por las mañanas con pulpa. Es beneficiosa pues tiene además pectina, la cual ayuda al cuidado de la próstata. Esta fruta puede ser consumida por todas las personas del hogar, siempre y cuando no se padezca alergia a los cítricos.

 

Zinc. También ayuda, porque inhibe la producción de dihidrotestosterona. Este mineral se encuentra en espárragos, higos, cebollas, melocotón y cereales integrales. Se ha demostrado que la ingesta de zinc alivia las úlceras estomacales, disminuye los síntomas de la artritis reumática e incrementa el porcentaje de espermatozoides. Las deficiencias de este mineral pueden llevar a una disminución de las funciones inmunitarias y del esperma. El zinc también es importante en la fisiología de la testosterona, y la próstata contiene concentraciones altas de este mineral más que ningún otro órgano. El MAGNESOL contiene no solo magnesio, sino también zinc en su formulación.

 

Selenio. Indispensable en el funcionamiento de la glutatión peroxidasa, una enzima poderosa de labor antioxidante que está en los ajos, zanahorias, cebollas, manzanas, y en las nueces de Brasil (que es en donde más abunda).

 

 

Otros alimentos recomendados. El aceite de oliva virgen, las nueces, las avellanas y la palta, que contienen grasas monoinsaturadas.

 

En conclusión, debemos aprender a cuidar nuestra próstata para evitar tantas enfermedades que hoy en día afectan a todos los hombres. Mantener una dieta balanceada entre todos los alimentos mencionados permite que podamos gozar de una vida más plena y, por lo tanto, podremos aprovechar nuestro cuerpo al máximo. No olviden que si tienen 40 años o más, es recomendable hacer una cita con un médico para verificar que todo esté bien, aunque no sientan ningún síntoma.

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